PERÚLa aventura diferente
Este es uno de esos destinos que el turista experto, curtido viajero y enterado sibarita, quiere tener en su bolsa de experiencias.
Con paisajes que van de la costa a la selva tropical y la Sierra, dominada por la Cordillera de Los Andes y los picos de nieves eternas; una cultura milenaria que se muestra en estado natural y su condición de ser cuna de una de las cocinas más diversas del planeta, Perú atrae cada vez más las miradas y el interés de los grandes turoperadores internacionales. Se asegura y es muy cierto, que ejerce un fuerte magnetismo este país aún misterioso, por descubrir; que atrae con sus propuestas de surf de primera en el Pacífico, el pasmo ante los picos nevados y los glaciares de la Cordillera Blanca o las travesías por la selva tropical amazónica, los misterios de Nazca y Paracas, las casas flotantes en el Lago Titicaca, la aventura de llegar entre nubes a Machu Picchu o conocer el profundo cañón del Colca y ver lo mismo el enorme cóndor, que el oso de anteojos o los lobos marinos. Uno llega a preguntarse dónde estaba este país hace sólo unos años, ahora que los grandes medios lo destacan entre los lugares a visitar en 2010, desde la revista británica Wanderlust a las norteamericanas Real Travel, National Geographic y Travel & Leisure; mientras, el Camino Inca es considerado entre los 10 mejores viajes de aventura del mundo, The Economist afirma que la cocina peruana está entre las 12 más creativas y destacadas del planeta y Archeology sitúa al Señor de Úcupe, como el gran descubrimiento arqueológico de 2009. Es sin dudas un destino imbatible por la posibilidad que brinda de disfrutar de sus excepcionales escenarios naturales y el valor agregado de una cultura auténtica y viva, de raíces milenarias e intactas. La costa En un viaje de cuatro horas por carretera desde la histórica y moderna Lima, puede comenzarse un recorrido que requerirá mucho más tiempo a través de ciudades y pueblos costeros hasta Paracas, donde se desarrolló en el 700 A.C. la misteriosa cultura de igual nombre, famosa por sus técnicas de momificación, las cirugías craneales, cerámicas y coloridos tejidos con motivos geométricos y naturales. Paracas es Parque Nacional y tiene algunos sitios arqueológicos de gran interés, playas de las más bellas del país, acantilados con accidentes naturales como La Catedral y atracciones como el Candelabro o Tridente, un jeroglífico al estilo de los de Nazca, con 120 metros de extensión. Hay lobos marinos, tortugas, delfines, cóndores, pingüinos, flamencos y pelícanos, un hotel de lujo ecológico (Doubletree Paracas) y opciones de kitesurf, sandboard en el desierto de Ica; así como ofertas de paseos en yate a las Islas Ballestas, visitas a tradicionales bodegas de pisco y excursiones a Nazca en avionetas. El litoral peruano es de los más apreciados por surfistas de todo el orbe por los vientos que lo animan y con asiduidad acoge campeonatos mundiales. Son conocidas las playas de Máncora, Punta Hermosa, Punta Rocas, Cabo Blanco y Chicama, en el norte, muy valorada por los surfistas debido a sus olas largas. Este recorrido permite hacer algunas combinaciones de especial interés. Una de las más exitosas es visitar Piura y de allí moverse a Chiclayo para, a 35 kilómetros más, encontrar el Complejo Arqueológico Huaca Rajada, escenario de uno de los hallazgos cumbres del siglo XX –la tumba del Señor de Sipán–, el enterramiento más rico de América, cuyas joyas y tesoros se exhiben en el Museo Nacional Tumbas Reales de Sipán. Tierra Adentro La lista de maravillas es larga tierra adentro. Machu Picchu y el impresionante Camino Inca están entre las más conocidas, pero igual de excitante es conocer el Cañón del Colca –uno de los más profundos del mundo y con una larga cadena volcánica–, donde vuela el Cóndor y viven descendientes de las milenarias etnias collaguas y cabanas, que conservan antiguos ritos, tradiciones artísticas y costumbres. Aquí, como ya se va haciendo habitual en Perú se encuentran alojamientos de primer nivel como es el caso de las Casitas de Colca, veinte cabañas privadas perfectamente dotadas y en total comunión con la naturaleza, que son un reducto de paz y lujo. El lago Titicaca, de donde según la leyenda emergieron los primeros incas, combina la excelencia del escenario natural y la sorpresa de encontrar a los uros –una comunidad que vive en unas 60 islas flotantes–; así como los habitantes de la isla de Taquile, con sus esposas-guardianas. En la zona cobra fuerza el turismo comunitario y hay opciones como el Titilaka –18 suites en una península privada. La Amazonia, una de las regiones más desconocidas del Perú que ocupa casi el 60 % de su territorio, guarda gran parte de los últimos bosques vírgenes del planeta. En toda su extensión explota literalmente la energía vital de la selva en cuanto a riqueza de vida silvestre y flora –es la tierra del jaguar, del puma y el ocelote, de los monos, guacamayos y caimanes, del tapir y el oso hormiguero– y se mantienen comunidades de expresiones culturales milenarias. Para muchos, la mejor vía es explorarlo en un crucero de lujo desde Iquitos, ciudad conocida como La Perla del Amazonas, que es la puerta de entrada a la selva norte de Perú desde su periferia hasta las profundidades de la Reserva Nacional de Pacaya Samiria, el área natural protegida más grande del país, también designada como selva de los espejos por el reflejo nítido de la vegetación en las aguas. Se explotan en esta vasta región –albergues y lodges muy confortables en medio de la espesura vegetal amazónica y se disponen facilidades para excursiones en lanchas y otras opciones. Son otros atractivos de la Amazonia peruana el Parque Nacional del Manu, Puerto Maldonado (con su aeropuerto y su encanto de ciudad de último confín y, al norte, Chapapoyas, capital del departamento de Amazonas, cuna de la milenaria cultura chacha, sede de enigmáticos vestigios arqueológicos como la fortaleza preinca de Kuelap, considerada la hermana menor de Machu Picchu. Pero debe añadírsele a todo esto la riqueza patrimonial de Cuzco, Arequipa, Huánuco y Puno; Caral Supe, la ciudad más antigua de América; o Chan Chan, majestuosa ciudadela de barro. Positivos registros van consignando las estadísticas del turismo peruano en los últimos años, crece en el país la presencia de cadenas internacionales hoteleras y aumenta la conectividad aérea internacional hacia el aeropuerto de Lima, uno de los hubs en Sudamérica. Realmente Perú es muchos países en uno; mixto en culturas, paisajes y climas, moderno y muy antiguo. Está ahora más que nunca al alcance de todos quienes deseen conocerlo; y no por gusto cuando lo hacen, no dejan de asegurar que es una aventura diferente.
Tours Gastronómicos Aunque Perú posee más de cien mil sitios arqueológicos y el 80 % del turismo receptivo es de carácter cultural, también cobran fuerza los tours gastronómicos –con 5 % del turismo receptivo– impulsados por la fama creciente de la gastronomía nacional que contiene fusiones de las cocinas de culturas inmigrantes (asiáticos, europeos y africanos) con sabores indígenas de más de 3 000 años de antigüedad. En 2009, los premios Gourman World Cookbook Awards tuvieron a Perú como protagonista: Gastón Acurio. 500 años de fusión, editado por el diario El Comercio, fue reconocido como Mejor Libro Gastronómico del Mundo; Mejor Guía de Restaurantes del Mundo fue Lima, 40 restaurantes 40 espacios, que prologó Ferrán Adriá; Cuzco. El Imperio de la Cocina, fue Mejor Libro de Historia Culinaria; Peruvian Potato. History and Recipes, Mejor Libro de Cocina Traducido; y Chicha Peruana: una bebida, una cultura, Mejor Libro de Historia de Bebidas.