Jardín de los Helechos. Oasis en Verde
Todos los tonos de verdes imaginables y un clima suave en una región como Santiago de Cuba, donde el calor es rey absoluto todo el año, es lo primero que atrapa los sentidos cuando se llega al Jardín de los Helechos. Un refugio acogedor que en tan solo una hora de recorrido nos dejara ver especies valiosísimas, con más de 300 millones de años de evolución vegetal.
Ante el portal de una casa de estilo inglés, construida en 1929, y que aún conserva sus pisos de madera y amplios ventanales rodeados de vegetación, nos recibe Manuel Caluff, director y creador de este proyecto. Un trabajo iniciado en 1976 en los jardines y patios de la casa con la siembra de helechos, que formaban parte de una colección particular, y que con los años se convirtió en un paradisíaco ecosistema de 3 000 m². En 1984 el jardín fue donado a la Academia de Ciencias de Cuba, formando parte en la actualidad de la División de Jardines Botánicos de Cuba y de la Asociación de Jardines Botánicos de Latinoamérica y el Caribe.
Un clima caracterizado por una temperatura de 25 grados Celsius, una humedad relativa entre un 70 y 90 %, pluviosidad promedio de 1 400 mm., suelo aluvial muy fértil, con un ph de 6,2 y un manto freático muy cercano a la superficie, han creado allí el ambiente propicio para mantener este singular jardín.
Durante la visita, que usted podrá realizar solo o acompañado de un guía especializado, disfrutará de una colección viva de helechos que comprende unas 360 especies provenientes de toda Cuba y de disímiles partes del mundo, entre las que sobresalen 39 especies endémicas, y otras de alto interés botánico u ornamental como el llamado Trébol de la Buena Suerte, un helecho de cuatro hojas; el «Helecho Mosquito», que es el más pequeño del mundo; el «Helecho Elefante», traído de Polinesia y que es el más grande de todos los helechos vivientes, y los llamados «Helechos Azules», entre muchos otros.
La temperatura, humedad relativa, el suelo aluvial muy fértil y un manto freático muy cercano a la superficie, han creado allí el ambiente propicio para este singular jardín
El Jardín cuenta también con una de las mejores colecciones cubanas de Platycerium, los famosos helechos lámparas y helechos nidos de altos valores ornamentales. Los helechos conviven e interactúan con otras especies, por tal motivo en este sitio existen colecciones importantes de orquídeas, bromelias, aráceas, cícadas y muchas otras, que sobrepasan las 1 000 variedades, exhibidas en un ambiente natural.
Un verdadero refugio que acoge a una variada fauna, integrada por numerosas aves, cubanas y migratorias, distintas especies de lagartijas, ranas, culebras, cangrejos, libélulas y otros invertebrados queembellecen y llenan de vida el lugar. El visitante tiene libre acceso a varias secciones expositivas bien diferenciadas: Helechos arborescentes; Helechos cultivados; Helechos de paredes calizas; Helechos acuáticos y palustres y al Umbráculo, este último un pabellón de 500 m² donde se recogen buena parte de las colecciones del Herbario.
En el ordenamiento y mantenimiento del Jardín de los Helechos se siguen criterios ecológicos, al igual que para la fertilización de las plantas, en la cual se emplean los residuos vegetales generados en la misma instalación y en sus alrededores; en tanto el control biológico de plagas se lleva a cabo por la rica fauna acompañante que habita este refugio creado por la naturaleza y por el empeño y la vocación humanas.
Los helechos conviven e interactúan con otras variedades, que sobrepasan las 1000 especies, exhibidas en un ambiente natural