Decía un nutricionista famoso que existen tantas dietas como personas hay en el planeta, y la vida parece darle la razón

Todos los días surgen regímenes de alimentación nuevos y disímiles, que se proponen como fórmulas mágicas, mayormente para adelgazar, pero también para engordar, mejorar la figura, perder arrugas e incluso para verse más bronceado. Las dietas no distinguen entre sexos, aunque son seguidas mayormente por las mujeres, tradicionalmente más preocupadas por su figura. En su gran mayoría estas recetas priorizan los alimentos más naturales, las frutas y verduras, aunque también las hay que preconizan el consumo a veces casi exclusivo de carne, de sopas y hasta la llamada dieta del agua, basada en la ingesta abundante de este líquido. Su principio básico, demostrado científicamente, es que el cuerpo acumula grasa y por tanto engorda si se ingieren más calorías de las que utilizamos al día, por lo cual para adelgazar y mantener una vida más sana hemos de comer menos calorías (eso no significa menos cantidad), o quemar más haciendo ejercicios físicos diversos. Los nutricionistas más respetados aseguran que, más allá del tipo de dieta que se siga, su éxito dependerá ante todo de la voluntad de la persona, sus características personales, y de convertir la alimentación sana en un estilo de vida, no en una contingencia. Se trata, ante todo, de ir modificando poco a poco los hábitos de alimentación, pues las “dietas relámpago” muy restrictivas hacen que perdamos peso muy rápidamente, pero normalmente cuando las dejamos volvemos a recuperar lo que hemos perdido, e incluso más. Por ello, lo más recomendado es seguir una dieta progresiva, variada, sana y que sacie los deseos de comer, ya que si se pasa hambre y restricciones excesivas, esto provocará ansiedad y el abandono del régimen impuesto. Además, como en muchas recetas para adelgazar siempre se debe comer lo mismo, las personas se aburren rápidamente. En sentido general, para una alimentación balanceada se recomienda consumir verduras y frutas todos los días, pues brindan vitaminas, fibras y antioxidantes que ayudan a mejorar la digestión y bajar el colesterol. Igualmente se debe comer pescado, al vapor, al horno o a la plancha, por lo menos dos veces a la semana, ya que brindan grasa del tipo omega 3, ayudando a prevenir enfermedades del corazón. Se debe reducir el consumo de alimentos salados y/o procesados como las aceitunas, enlatados, embutidos, sopas preparadas, bebidas gaseosas, concentrados, y condimentar con vinagre, limón, perejil, orégano o cebolla evitando la sal. Hacer dieta no tiene que convertirse en un suplicio ni en una norma rígida inflexible, ya que podemos volvernos prisioneros de nosotros mismos. Incluso sin renunciar a aquellos alimentos que nos gustan, solo reduciendo sus porciones, se puede mantener un estilo sano de vida. De hecho, estos conceptos han comenzado poco a poco a asentarse en la restauración moderna, donde los vegetales ocupan cada vez un lugar destacado en la mesa, y muchos platos de carne o mariscos se sirven acompañados de estos. Faltan todavía, eso sí, que las frutas ocupen su espacio en el menú, que los yogures encuentren el suyo dentro de los postres, que los caldos de vegetales –fáciles de preparar y baratos- sean una constante y no la excepción; y sobre todo preguntarle o recomendarle al cliente los platos que pueden ser más sanos. Es posible y cada vez más necesario diseñar un menú sano en restaurantes y hoteles… que siempre será muy bien recibido.

Algunos tipos de dietas

Dieta de banana con leche Mediante una correcta combinación de banana y leche, puede elaborarse un sabroso plan de adelgazamiento para desarrollar durante cinco días. Uno de sus mayores inconvenientes es la monotonía, dado que está compuesta esencialmente de dos alimentos: la leche y la banana; por lo que algunos alimentos como las papas, el arroz y las manzanas forman parte de este régimen. Dieta para deshinchar el cuerpo en un día Indicada para aquellas personas que, por un cambio de alimentación, de entorno o fisiológico, se sienten hinchadas e incómodas. No se recomienda seguir por más de un día, pues se basa esencialmente en el consumo abundante de líquidos, ya sea agua natural, té, zumos de frutas, así como en la ingesta de vegetales, pero priva al organismos de otros nutrientes.

Dieta para disminuir las molestias menstruales El consumo de algunos alimentos aminora los síntomas menstruales como tensión mamaria, inflamación en abdomen e irritabilidad. Se basa esencialmente en tratar de eliminar el consumo de sal, fritos y enlatados, para evitar la retención de líquidos, la cual los especialistas indican como la causante de muchas molestias en este período.

Dieta del corazón Consumir pescado, almendras, chocolate negro, ajo, frutas, vegetales y vino logra el mismo efecto que el más sofisticado cóctel de medicamentos para el corazón, aunque sus porciones no deben ser excesivas y estar balanceadas entre sí. Dieta del comer a toda hora Permite comer cinco veces al día, pues pasa parte de la comida del desayuno a media mañana, y el postre de la comida se convierte en merienda. Recomienda igualmente sustituir las pastas y panes por verduras o frutas frescas.

Dieta de la sopa Consiste en consumir todos los días sopa de vegetales, cada vez que se sienta deseos, lo cual elimina el factor hambre que muchos le achacan a una dieta. Aseguran que permite bajar entre cuatro y siete kilos en una semana, pero no debe seguirse por más tiempo. Cada día debe irse agegando algún tipo de alimento diferente para evitar la desnutrición. La sopa se prepara con cebollas, tomates, pimientos, apio, repollo y se condimenta con hierbas, limón y si quiere le agrega algo de caldo de pollo.

Dieta Antiestrías Preconiza consumir alimentos con alto contenido de nutrientes para la piel, como es el caso del zinc, cobre, vitaminas C, E y el ácido pantoténico o vitamina B5. Estos pueden encontrarse en cereales integrales, semillas de girasol y de calabaza, soja, arenque, huevos, leche, ostras, hígado, setas, guisantes, coco, aguacate, frutas y verduras.

Dieta del Helado No hay por qué renunciar a los helados en una dieta, pues estos contienen nutrientes, aminoácidos, proteínas y son hipocalóricos, convirtiéndose en grandes aliados para una dieta. Solo se trata de sustituir el almuerzo por un helado, si es de frutas consumiendo hasta 250 g y si es de nata, vainilla, con frutos secos o chocolate, tomar hasta 200 g. El resto de las comidas debe preferenciar manzanas, naranjas o albaricoques, pescado y verduras, desterrando los lácteos y la carne.

Dieta de las Uvas Consiste en tomar sólo uvas (de 1.5 a 3 Kg. en cinco porciones repartidas a lo largo del día) y zumo de uvas. Su finalidad es producir una depuración de toxinas en nuestro organismo. Aunque muchas personas la siguen una vez a la semana, de forma continúa no puede realizarse por más de tres a cinco días.

Dieta según el Grupo Sanguíneo Investigaciones recientes aseguran que los mismos alimentos no son beneficiosos para todos los grupos sanguíneos, debido a la evolución del ser humano. Así, el grupo sanguíneo O sería el “cazador” y su sistema digestivo esta adaptado a una dieta rica en proteínas animales y a los vegetales que pudieran encontrar, sin muchos lácteos o cereales. El grupo sanguíneo A sería el “agricultor” y es más propenso a los cereales aunque tiene mayor dificultad en digerir la proteína animal, por lo cual hay muchos A que son vegetarianos. Mientras, los B serían el “pastor”, con una alimentación basada a menudo en leche y productos lácteos, con lo cual al cabo de miles de años su metabolismo está más adaptado a digerir estos alimentos. El grupo sanguíneo AB es la combinación del grupo A y B, y por ello toleran bastante bien los cereales y lácteos.