El extraordinario desarrollo económico experimentado por Panamá en la última década ha permitido un auge en la construcción de rascacielos, convirtiendo a Panamá en la increíble «ciudad de los rascacielos de América Latina».

Ubicada a orillas del mar, la ciudad de Panamá ha transformado totalmente su imagen internacional, fortaleciéndose como una urbe para los negocios donde se encuentran en proyecto, aprobados o en construcción una gran cantidad de edificios que superan los 200 metros de altura, e incluso algunos que alcanzarían los 300 metros, y estarán incluidos dentro de los 200 rascacielos más altos del mundo.

Los turistas que visitan el país se asombran del crecimiento urbano que en pocos años ha desarrollado, sobre todo en áreas como la Avenida Balboa, Punta Paitilla, Punta Pacífica, Calle 50 y Costa del Este.

El edificio más alto en la actualidad es el Trump Ocean Club International Hotel & Tower, que tiene la forma de vela de un barco desplegado en el viento, si se observa desde el mar, pero desde adentro asemeja una mariposa. Este edificio fue inaugurado por el reconocido millonario estadounidense Donald Trump y hasta el año 2012 fue la más alta de la región, superada por la Gran Torre de Santiago en la capital de Chile. 

La lista de construcciones con más de 200 metros en la ciudad capital se ha ido multiplicando. Encontramos la Torre Vitri de 284 metros y 75 pisos; Ocean Two de 281 metros y 73 pisos; The Point, el edifico residencial más alto del país con 266 metros y 67 pisos; Tower Financial Center de 255,3 metros y 57 pisos;  F&F Tower, conocido como popularmente como «el tornillo» con 242,9 metros y 52 pisos; Pearl At The Sea con 242,2 metros y 70 pisos, Megápolis con 230 metros y 62 pisos.

Desde la década de 1970 empezó el auge de las grandes construcciones en Panamá, con el Centro Bancario Internacional, además de los edificios y coliseos que fueron utilizados para los XI Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe de esa época. 

Se construyó el Edificio Hatillo, ubicado entre la Avenida Cuba y la Justo Arosemena, el cual fue renovado en el 2008 y actualmente cuenta con dos torres de siete pisos cada uno.

Luego se construyó la Torre Bank of Boston con una imagen clásica, la cual está ubicada en la reconocida Vía España, y el edificio de la Lotería Nacional de Beneficencia, de 22 pisos. 

El Hotel Paitilla, conocido como Plaza Paitilla Inn, fue construido de forma cilíndrica y sobresalía entre el resto de los edificios del lugar pero, hoy es uno de los más pequeños al ser rebasado por los gigantescos rascacielos de condominios ubicados a lo largo de la Avenida Balboa y Punta Paitilla.

Para los años 90 se construyeron edificios más lujosos como lo fue el Platinum Tower, que consta de 47 pisos y 158,5 metros, complejo de edificación muy conocido debido a su ubicación en Punta Paitilla y por ser, en su momento, el edificio de condominios construido con el sistema de acero postensado. 

En 1996 se construyeron las Torres Miramar, ubicadas en la Avenida Balboa, el cual es un hotel y complejo residencial que, con sus 55 pisos y 168 metros, fue el edificio más alto de Panamá en su momento. 

Luego en 1997 se construyó la Torre Mirage que con sus 48 pisos y 171,8 metros superó a las Torres Miramar. En lo que va de los años 2000 sobresalen la Torre Global Bank, construida en el 2005, con 176 metros y 45 pisos; en 2007 el Condominio Bahía Pacífica con 185 metros, el Aqualina Tower, uno de los edificios más altos de la ciudad con 210 metros y 67 pisos.

El tránsito anual de 14 000 barcos por el Canal de Panamá, los 150 bancos mundiales que tienen sede en la ciudad y que albergan empresas con proyección internacional, son parte de los motivos del auge inmobiliario en el país. Con este panorama, la ciudad contaba con dos caminos: hacer que creciera hacia el este, en dirección a San Miguelito, o construir gigantescos edificios para aprovechar más el espacio en el centro de la ciudad.