La Habana
En una ciudad abierta al mar como La Habana, el primer regalo que antecede a la noche es su puesta de sol. Ya sea desde el Malecón —ese largo muro que contiene al mar en parte del litoral norte—, o de cualquier construcción desde donde pueda otearse el horizonte, el bello espectáculo que se ofrece bendice cualquier trasnochada. Con la salida de la luna, la capital cubana abre las puertas de los sitios donde la alegría invita al desvelo. Música, espectáculos y danza son los platos fuertes de una nación que se precia de la calidad de estas ofertas. Los espacios son variados y el ritmo es cualidad innata de sus habitantes. Múltiples son las plazas para disfrutar, tanto de la música autóctona como el son, la timba, la rumba, la trova, el filin y el bolero, como de la foránea con la impronta nacional que incluye el jazz latino, la salsa, el rap, el hip hop, el rock o la música clásica. Pero hay algunos sitios especiales, que el tiempo y la tradición han convertido en lugares de obligada visita.
Su majestad Tropicana El rey de los cabarets cubanos no puede ser otro que Tropicana, mundialmente famoso y que hace honor a su calificativo de Un paraíso bajo las estrellas. Con más de seis décadas de existencia, por él han pasado, desde su creación en 1939, numerosas figuras internacionales de renombre, entre las que se destacan Nat King Cole, Josephine Baker, Los Chavales de España, Carmen Miranda y Pedro Vargas, porque en ese momento fue el cabaret más famoso del orbe, con espectáculos novedosos que atraían a visitantes del mundo entero. Allí también, según el investigador Leonardo Acosta, existió el centro del jazz de La Habana en los años 50. Asimismo sus jamm sessions contaron con la presencia de grandes maestros. Del patio, lo mejor de los músicos cubanos ha pisado su escenario. Entre ellos destacan Bola de Nieve, Rita Montaner, Elena Burke, Omara Portuondo, Los Papines, la legendaria pareja de baile Ana Gloria y Rolando, Celeste Mendoza, Celina y Reutilio, Rosita Fornés, Celia Cruz... y las inolvidables Mulatas de Fuego, además de muchas otras personalidades que honraron con su presencia al cabaret Tropicana y lo hicieron trascender. Pero todo esto es historia. Hoy Tropicana se ha multiplicado, pues existen otros dos en las provincias de Matanzas y Santiago de Cuba respectivamente. Su espectáculo —el cual ha sido presentado en otros países— sigue siendo magnífico, apoyado en su estelar y fastuoso cuerpo de baile, con la presencia de excelentes solistas y una concepción moderna, sin desdeñar el estilo que le dio renombre. Recientemente han actuado en él Verónica Castro, Alejandra Guzmán, Norma Duval, Moncho y Mocedades. Bajo la dirección artística del maestro Santiago Alfonso, Tropicana, la gloria eres tú se presenta actualmente. Las creaciones de Alfonso se imbrican en armonía con el singular entorno arquitectónico, que muestra, a su vez, una conjugación perfecta con el ambiente natural de vegetación tropical. Perteneciente al Grupo Hotelero Gran Caribe, continúa a la vanguardia de lo mejor de la noche cubana. Línea del Ferrocarril y 72 e/ 41 y 45, Marianao, La Habana. Tel.: 267 1717. El linaje continúa También del Grupo Hotelero Gran Caribe, el cabaret Parisién, ubicado en el legendario Hotel Nacional de Cuba, está entre las mejores ofertas. Cuando en los años 50, las por entonces modernas construcciones destinadas al hospedaje parecían opacar al Hotel Nacional, inaugurado en 1930, su Ball Room fue convertido en casino, donde además del juego, se ofrecían shows. Fue esa la génesis del hoy cabaret Parisién, también lugar con tradición entre las plazas fuertes de la diversión habanera. Bellamente ambientado con el rojo como color predominante, su salón tiene capacidad para 280 personas. Todos los días los huéspedes y visitantes pueden disfrutar del talento de más de un centenar de bailarines. Actualmente presenta en escena Calor Cubano, un recorrido por la historia de diferentes culturas como la Maya, la Azteca y la Inca, además de la representación de la aborigen cubana. La transculturación no podía faltar para lograr la atmósfera nacional. Por otra parte, hay alegorías a lo español, lo africano y al resultado del mestizaje. Géneros como el cha cha chá, el danzón, la rumba, la salsa y una contagiosa conga que cierra la presentación, completan la obra creada por el coreógrafo Rafael Hernández. Después, las interpretaciones de una orquesta dan fin a la segunda parte. Todo lo anterior está matizado con una excelente oferta de bebidas y gastronomía. Hotel Nacional. Calle O y 21, Vedado, La Habana. Tel.: 873 3564.
Al lado del mar Junto a los anteriores, el Copa Room del hotel Habana Riviera completa la trilogía de clásicos de la noche citadina. De Tomás Morales, otro maestro de la escena que trabajó en Tropicana muchos años, es el show que se exhibe. A lo Riviera, recrea casi todos los géneros autóctonos de nuestra música. Particularmente merece elogio la inclusión de un cuadro campesino. Los bailarines respaldan con profesionalidad a los solistas. El diseño de vestuario del modisto Abraham, es imaginativo y responde a las exigencias de este tipo de arte. También se incluyen ejecuciones de patinadores y otras especialidades circenses. El Copa Room garantiza siempre un broche de oro con agrupaciones de alto nivel. Por allí han pasado Paulo FG y su élite, Danny Lozada y su timba cubana, la Charanga Habanera de David Calzado, Issac Delgado y su orquesta, los Van Van, Adalberto y su son, y muchas otras que estremecen el salón y convidan a bailar. La gastronomía es excelente, con una carta amplia también en coctelería y bebidas fuertes. Hotel Habana Riviera. Calles Paseo y Malecón, Vedado, La Habana. Tel.: 33 4051.
Ahora más cerca del cielo El cabaret Turquino, del hotel Habana Libre Tryp, a pesar de no exhibir el tradicional espectáculo, presenta una propuesta de música en vivo con una agrupación de puntería acompañada por un pequeño cuerpo de baile. Aquí puede hablarse de otros encantos. Si en Tropicana se está bajo las estrellas, en el Turquino del hotel Habana Libre Tryp, éstas casi pueden tocarse. Tiene una espléndida vista panorámica de La Habana de noche; una de las más bellas de la capital. Desde la altura del piso veinticinco, a través de las paredes de cristal, se vislumbra buena parte del Vedado y de la Habana Vieja: el mar, la bahía, las calles, la gente y la vida que transcurre como en una película sin sonido. Todos los días hay un ritual a medianoche. El techo de la instalación se descorre y deja ver el cielo. Las orquestas cambian diariamente. Aquí hay suficiente espacio para echar un pasillo como decimos en Cuba. También hay música grabada, fundamentalmente cubana y latina. Las ofertas comestibles son variadas al igual que las bebidas. Los fumadores disponen de un humidor con reconocidas marcas de puros como Montecristo, Partagás, H. Upman, Vegas Robaina y Cuaba. Todo esto en el cabaret más alto y céntrico de la ciudad. Hotel Habana Libre Tryp. Calle L e/ 23 y 25, Vedado, La Habana. Tel.: 55 4011.
Un lugar con duende El Habana Café es uno de los lugares más sui géneris en su decoración. Ubicado en una de las esquinas del majestuoso y moderno hotel Meliá Cohiba, tiene una atmósfera excelente para disfrutar hasta el amanecer. Una avioneta Yack 37 suspendida del techo en medio del salón, dos autos clásicos —Chevrolet del 57 y Buick del 56—, una moto Harley Davinson, fotos históricas, ropas antiguas, carátulas de discos, bombas de gasolina y hasta a Hemingway detrás de la barra preparándose su preferido Daiquirí, podrán admirar quienes decidan pasar una noche allí. La instalación es un almacén de objetos, un recorrido en el tiempo, desde los años 50 hasta la actualidad. El espectáculo es excelente, apoyado por música cubana en vivo, variedades circenses y humor. El conjunto danzario usa el espacio y la decoración con un notable sentido artístico y derroche de imaginación. Algunas noches se presentan orquestas cubanas y el plato fuerte lo constituye la peña de Issac Delgado. Este músico, conocido como El chévere de la salsa, siempre que se encuentra en Cuba ofrece un concierto en el espacioso salón del Habana Café. El restaurante es otro de sus fuertes. Las costillas de cerdo Habana Café, el escalope de res a la milanesa, los pescados y mariscos, postres, la coctelería que por no dejar de tener, brinda desde afrodisíacos hasta los siete pecados capitales en versiones sanas, por supuesto, constituyen delicias gastronómicas a su alcance. Para llevar recuerdos a casa de la visita al singular sitio, una pequeña tienda tiene atractivas ofertas de discos, bisutería y otros souvenirs. Además, recomiendo que luego de asegurar su mesa, haga un recorrido y observe en las paredes la galería de famosos y cada uno de los objetos que allí se encuentran. El lugar lo han visitado Naomi Campbell, Leonardo Di Caprio, Bibi Anderson e importantes personalidades de la política y el deporte. Este producto se lo han ganado por su prestigio Sol Meliá y el Grupo Cubanacán. Pero lo especial de este lugar es el constituir éste, en La Habana, el sitio original, pues más de veinte establecimientos similares en el mundo, no autenticados, han tomado su nombre. Habana Café. Paseo e/ 1ra y 3ra, Vedado. Tel.: 33 3636
Modernidad a tope De las últimas instalaciones creadas para el disfrute nocturno se destaca Macumba Habana. En La Giraldilla, antigua casona y hoy complejo de restaurantes y recreación de la periferia capitalina, se encuentra este espacio con diferentes sugerencias. Equipado con moderna tecnología de luces y sonido, es una sala multiespacio para bailar, arriesgarse en el karaoke y disfrutar de la animación. En algún momento tuvo espectáculos que contaron con creaciones de personalidades de la talla del fallecido director y maestro del teatro, Roberto Blanco. El buen gusto es muy tenido en cuenta en esta edificación que, en general, se destaca por eso, además de por la excelencia de sus servicios. Allí encontrará conciertos de buenas orquestas y presentaciones de sus últimas producciones discográficas. Macumba Habana. Calle 22 e/ 222 y 37, la Lisa. Tel.: 33 0568. Hay más Otros lugares tiene La Habana para disfrutar. Aunque no tengan el glamour de las puestas en escena como principal opción, brindan presentaciones de lo mejor de la música nacional e internacional: El Jazz Café, La Zorra y el Cuervo, Delirio Habanero, Café Cantante Mi Habana, Humor Club Cocodrilo, El Gato Tuerto, El Pico Blanco... entre muchos más que esperan a los bohemios de paso.
Por Idania Machado