Gilles Veluzat

¿QUÉ HA VISTO MOËT & CHANDON EN EL MERCADO CUBANO?

Amén de ser un seductor destino turístico, en Cuba hay un elevado nivel cultural, algo importante para apreciar la calidad de un buen vino, un gran champagne, un coñac de primera. Existe además una escuela de sommelier que forma a un personal profesional y capaz para hablar de nuestros productos de lujo.

Nos deleita estar en Cuba y comunicar sobre las marcas que nos distinguen en hoteles y restaurantes. Igual, para un país con aspiraciones de recibir cada vez más turistas es importante contar con lo mejor en sus bodegas. Hablo, por ejemplo, del champagne Dom Perignon, del coñac Hennessy, del vodka Velvedere, de nuestros vinos de los Andes y de Nueva Zelanda, entre otros productos que presentamos en la pasada Fiesta Internacional del Vino.

¿CÓMO FUE LA EXPERIENCIA EN LA FIESTA INTERNACIONAL DEL VINO?

La comunicación con los cubanos fluye fácil, y la Fiesta fue una buena oportunidad para promocionar nuestros vinos y licores entre los clientes finales, en especial aquel turista más dado al deleite, que viene a disfrutar la vida. El auge de restaurantes privados también nos favorece, por su apuesta a un servicio de excelencia y por sus ganas de aprender.

Por ejemplo, vender champagne por copas no es un concepto nuevo para ese tipo de negocios, cuyo personal domina fundamentos como el ritual para abrir una botella, o a qué temperatura se sirve la bebida. Hemos comprobado que aquí también saben proponer un Hennessy con hielo, mezclarlo y venderlo; no temen hablar sobre la pericia de los polacos para un vodka sublime, e incluso educan al cliente sobre un buen whisky de malta.

CUBA ES CÉLEBRE POR SUS RONES… ¿NO VE EN ELLO UNA COMPETENCIA?

Para nada, son dos mercados completamente diferentes. El ron es masivo y nuestros productos son un lujo al que, desgraciadamente, no cualquiera puede acceder. Se dice que el benedictino Pierre Perignon inventó el champagne porque quería hacer el mejor vino para Dios. Vaya si lo hizo… ¡Gracias a Dios por el champagne!

¿CÓMO LLEGÓ USTED A MOËT & CHANDON?

Llevo casi cuatro décadas con el grupo. Comencé con Hennessy y en el año 2000 tuve el honor de comenzar a trabajar el portafolio completo. Vender lujo es el empleo más interesante posible para un hedonista como yo, pues la vida consiste en dar placer, y nada me complace tanto como brindarle a nuestros clientes la posibilidad de vivir una experiencia inolvidable.

¿QUÉ ATRIBUTOS DEBE TENER UN VENDEDOR DE LUJO?

Ante todo, mucha humildad, pero también conocimiento, dedicación, ansias de superación, curiosidad. Un vendedor debe ser un profundo conocedor de sus productos, de su historia, de sus valores y virtudes, para saberlas transmitir con más efectividad, deslumbrar al cliente y lograr enamorarlo de cada nuevo descubrimiento. Desde inicios del siglo XX, Moët & Chandon es líder mundial en champagnes y Hennessy en coñac, gracias precisamente a esa inquietud, a esa sensibilidad y a ese conocimiento del buen beber y el buen vivir.

¿QUÉ MENSAJE ENVÍA MOËT & CHANDON EN ESTAS FIESTAS NAVIDEÑAS?

Pasar una fiesta sin champagne es como ignorar lo bueno de este mundo, por ende creo que no hay Navidad sin Moët & Chandon. Tenemos a nuestro favor una amplia gama de productos para todo tipo de gustos y paladares. En tal sentido, Inversiones Pucara ha hecho un excelente trabajo de distribución y promoción de nuestras marcas en Cuba, gracias a un equipo de ventas entrenado y comprometido con nuestra pasión por la excelencia. ¡Salud!