Toda la grandeza de la milenaria cultura centroamericana y su exuberante naturaleza, en la que descuellan antiquísimas ruinas de ciudades mayas, impresionantes ríos, lagos y volcanes, la grandiosa selva tropical, así como fantásticos parajes de sol y playa en las costas de los océanos Atlántico y Pacífico, forman hoy un solo destino turístico de fácil acceso para los viajeros que emprenden su descubrimiento desde Europa.

Una feliz coincidencia de intereses entre las siete naciones del Istmo, definitivamente abocadas al desarrollo turístico como palanca del bienestar social en un ámbito de paz regional, acaba de despejar ese camino, que podrá ser cubierto en cuestión de pocas horas y con la mayor comodidad mediante un solo corredor aéreo que nace en Madrid.

Esta ventaja sin precedentes de poder alcanzar desde Europa a cualquiera de las siete entradas de la mítica Centroamérica de un brinco sobre el océano también se debe a una arriesgada apuesta de Iberia, que desafía el competitivo mercado aéreo con osadía semejante a la de los descubridores del Nuevo Mundo.

La decisión de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, las siete naciones del Istmo hermanadas por una historia común, de romper las barreras fronterizas y abrir sus puertas al libre tránsito de turistas, no importa por dónde hayan emprendido su periplo en la región, tiene ribetes de una trascendencia que todavía es imposible valorar en todo su alcance.

La siempre díficil tarea de pasar de la teoría a los hechos, de las declaraciones de principio de las cumbres presidenciales a los áridos detalles de la aplicación práctica, ha tomado tiempo, arduas jornadas de negociaciones, dejando a un lado pretensiones de prioridad, antiguos celos, añejas rencillas, aunque quizás todavía perduren pequeños escollos, que requieran nuevos compromisos, pero a todas luces la suerte está echada.

El turismo se revela como uno de los principales logros del añorado e imprescindible proceso de integración, que ahora no sólo será económica o comercial, sino cultural en el más amplio sentido de la palabra, mediante el trabajo conjunto de los sectores público y privado, en un empeño de interés nacional para cada uno de los pueblos del Istmo.

La creación de la marca “Centroamérica tan pequeña...tan grande”, como plataforma de lanzamiento de un verdadero multidestino turístico, que ponga en contacto al visitante con la variadísima creatividad de pueblos donde se funden el ingenio de la población indígena y los componentes europeos, africanos y asiáticos que han poblado la región a lo largo de siglos, resulta una oferta de un valor inestimable.

Tan encomiable empeño cuenta con el respaldo de la sabia decisión de crear una entidad única para la promoción de la imagen del multidestino en Europa y otras latitudes, mediante la Agencia de Promoción Turística de Centroamerica, que ya va siendo familiar entre los profesionales del sector como CATA, según sus siglas en inglés.

Durante el 2003, Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, recibieron un total de 5,3 millones de turistas que dejaron ingresos por 3 654,8 millones de dólares.

En opinión de Javier Vega, presidente ejecutivo de CATA, la agencia de promoción centroamericana con sede permanente en Madrid, los resultados avalados por la Organización Mundial de Turismo (OMT) demuestran que el Istmo camina en la dirección correcta.

Mientras a nivel mundial la OMT señala una contracción de ese sector de menos 1,2 %, agrega Vega, en el área se registra un crecimiento de 4,3 % y un aumento de 11,8 % en el número de visitantes europeos.

La diversidad del producto turístico que ofrecen las siete naciones de Centroamérica augura dividendos promisorios para la industria sin chimeneas.

A principios de octubre, con el propósito de afianzar la marca "Centroamérica, tan pequeña ... tan grande", los siete ministros de Turismo del área y otras autoridades se dieron cita en Guatemala, con motivo de la inauguración de la primera feria Centroamérica Travel Market, a la que acudieron más de 200 turoperadores mayoristas, y personalidades y periodistas especializados de Europa, Asia y el resto de Latinoamérica, con el propósito de adjudicar más fuerza a la marca de promoción común.

El evento inaugurado y clausurado en la ciudad colonial de La Antigua Guatemala, contó con la asistencia de decenas de expositores, inversionistas y turoperadores, incluidos representantes de medio centenar de empresarios de Europa.

Entre sus principales objetivos se puso énfasis en contribuir al posicionamiento de la región como un multidestino turístico altamente competitivo, en el ámbito internacional; consolidar relaciones comerciales entre los participantes y establecer contratos con mayoristas potenciales; y lanzar nuevos productos y destinos en la región.

Por primera vez una feria oficial de la industria turística de Centro América contó con el respaldo y aval de todas las administraciones nacionales de turismo y las empresas del sector, representadas en la Federación de Cámaras de Turismo (FEDECATUR) de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá que será precisamente la sede del evento en 2005.

Las exposiciones, conferencias de prensa y actividades promocionales fundamentales coincidieron con la estancia en Guatemala de pasajeros del primer vuelo directo de la aerolínea Iberia procedente de Madrid, en su mayoría autoridades turísticas y periodistas especializados.

Esos visitantes recorrieron los destinos turísticos de La Antigua Guatemala, el Centro Arqueológico de Tikal, así como las localidades de Chichicastenango y Atitlán, con singular oferta de artesanías y cultura indígena maya, entre otras.

No por gusto en muchos países de América se suele decir que “no hay mal que por bien no venga”. Las complicaciones generadas por los rigurosos controles de seguridad de Estados Unidos obligaron a Iberia a cancelar su centro de conexiones (HUB) del aeropuerto internacional de Miami.

Desde los lamentables atentados del 11 de septiembre de 2001, todos los aeropuertos de Estados Unidos aumentaron de tal forma los controles de seguridad, que los pasajeros en tránsito están obligados ahora a pasar los trámites de aduana e inmigración.

Hasta finales de septiembre de este año, Iberia disponía de dos vuelos directos de Madrid a Miami, compartidos con American Airlines, y volaba desde esta ciudad a ciudades de Centroamérica y el Caribe con aviones de la propia compañía. No obstante, debido a la alta demanda de la ruta entre Madrid y Miami (el 50% de los clientes que la utilizan acaban el trayecto en el aeropuerto estadounidense), Iberia seguirá manteniendo un vuelo diario con Miami.

Entre tanto, tras el cierre de su centro regional de operaciones de Miami, la compañía aérea española inició vuelos directos desde Madrid a Panamá, Guatemala y Costa Rica con su propia flota y a Honduras, El Salvador y Nicaragua gracias a un acuerdo con la aerolínea Taca.

Según explicó a nuestra publicación Antonio Pimentel, Jefe de la Unidad de Asuntos Internacionales Aeropolíticos de la empresa, “Ha sido un acuerdo complejo, porque lo que hemos tenido que montar en esta operación ha sido algo bastante arriesgado. Esperamos que los vuelos salgan bien. Estamos poniendo toda nuestra buena fe en Europa y en España para que salgan bien, pero montarlos ha sido como un parto. “

Por su parte, la Directora Internacional de Ventas, Silvia Cairo, negó rotundamente que se trate de una decisión temporal. A su juicio, tanto el mercado europeo, como el español en particular, están maduros para la adopción de un riesgo de esa naturaleza, del mismo modo que resulta prometedora y la llena de ilusiones la creación del multidestino centroamericano.

A su vez, el otro socio estratégico en esta operación, la compañía TACA anunció un plan integral de precios que rebaja hasta el 50 % las tarifas de sus vuelos.

Según explicó el vicepresidente ejecutivo de TACA, Enrique Beltranena, la iniciativa, denominada Centroamérica fácil, responde a las necesidades de los usuarios y tiene como objetivo estimular el crecimiento económico y turístico de la región.

Con una flota de 28 aviones que cubren 34 destinos en América y más de 60 en Centroamérica por medio de aerolíneas domésticas, TACA tenía hasta ahora precios que oscilaban entre 200 y 500 dólares para mover pasajeros dentro de la región, y entre ésta y México.

El dinamismo insuflado por estas acciones de autoridades públicas y del sector privado al desarrollo de un mercado turístico integrado puede apreciarse en cada una de las naciones del Istmo, donde cada semana se anuncia la construcción de hoteles y establecimientos de descanso, obras de infraestructura, planes de superación profesional del personal e innumerables programas artísticos y culturales, fiestas y celebraciones, que aguardan al visitante en este verdadero multicolor destino, diverso en su unidad, siempre encantador. fin