Presentación del número 35 de Arte por Excelencias en el centro cultural Tatagua.
Manuel López Oliva hizo una de sus tantas magníficas intervenciones y habló de su amistad con Choco.
Eduardo Roca Salazar (Choco) junto al presidente del Grupo Excelencias, José Carlos de Santiago.

La edición 35, que se enorgullece con la obra en portada Never More, de Manuel López Oliva, tuvo su bautismo en la carpa de la Egrem de la Feria Internacional de Comercio de la Habana (FIHAV), y en el 17 Festival Internacional de Teatro de La Habana, nada menos que en el salón de bienvenidas del Gran Teatro Alicia Alonso. En la primera, agradecemos siempre a Mario Escalona, director general, todas las atenciones, y muy en especial a la prensa cultural asistente, que no hizo silencio ni un minuto disfrutando el coctel de bienvenida. En la segunda, cuando Omar Valiño, director curatorial, nos presentó en la mesa teórica junto a Marianela Boán, directora general de la Compañía de Danza de República Dominicana, y el nuevo libro de la Editorial Tablas Alarcos, además de la revista Danzar.Cu y otros acontecimientos editoriales, en tanto daba gusto el auditorio entre teatristas, teatrólogos, gestores culturales y otros atentos colegas de la prensa. Daba gusto cómo disfrutaban nuestro último número.
A la misma altura ética estuvo la presentación en el Café Cantante del teatro Tomas Terry, donde nos esperan el fraterno vicepresidente del gobierno, la bella directora de cultura Odalis, y hermanos de causa como el director Miguel Cañiellas, el pintor Santiago Hermes y el trovador Nelson. Y lo mismo en la bella Trinidad, en ese oasis para el buen gusto que es el restaurante Sol Ananda, donde el arquitecto Lázaro Molgado invitó a los amigos a disfrutar de la edición como cuando llega a casa alguien que solo trae buenas noticias sobre el arte y la cultura.
Y es que nos acababa de escribir el incansable Joaquín Diez-Cascón, desde su Décima Swab Barcelona, poniendo a nuestra disposición su feria para los jóvenes artistas del continente; mientras otro emprendedor nato, Gabriel Navarrete, sugería utilizar su nuevo espacio Tatagua, en el Paseo del Prado habanero, para iniciar junto a la sin par Rosalía Arnaez los nuevos desayunos de Arte por Excelencias.
Allí estuvimos entre quienes homenajearon a Eduardo Roca Salazar por su designación como Premio Nacional de Artes Plásticas de Cuba, y López Oliva hizo las anécdotas de cuando nuestro Choco estudiaba en la Escuela Nacional de Arte y mantenía la misma sonrisa amiga, la misma ternura que no ha de perderse.
Una noche de lujo estar entre tantos amigos. Y ver la Tatagua tomando vuelo.