EL CONSUMO DE VINO CONTINÚA EN ESCALADA CRECIENTE EN ESTA NACIÓN SURAMERICANA DONDE EL “NÉCTAR DE LOS DIOSES”, MÁS QUE UNA BEBIDA, ES PARTE DE LA CULTURA Y EL PATRIMONIO

 

En más de una ocasión los sommeliers hemos escuchado la frase “Chile se reinventa”. Y no es para menos.  Desde que en 2014 este país lanzara la campaña “Nos gusta el vino”, proponiendo experiencias únicas y placenteras a través de las distintas ocasiones de consumo, mucho ha crecido la demanda y el conocimiento de esta bebida. Los resultados ya son palpables:

 - Se han incrementado la percepción y el consumo, junto a la paulatina disminución de los niveles de rechazo hacia este producto.
 - Ha crecido el consumo de vinos finos.
 - Se reconoce la ingestión de esta bebida en compañía de familiares y amigos.
 - El consumo no exige saber tanto, solo que llegue a gustar y se reconozcan las cualidades y gustos.
 - La demanda aumenta con fuerza en las edades entre 25 y 40 años.
 - Ha tenido una exitosa acogida la categoría espumantes, sobre todo en el sector femenino.
 - Ha crecido la producción de espumantes.
 - Se han comenzado a rescatar aquellas cepas más adaptadas al viñedo chileno y que abundan en zonas determinadas con buenos resultados (la cepa País o Misión, el Semillon, el Carignan).

Dentro de esta renovación, y a propuesta de sus productores, surge la categoría VIGNO, como forma de proteger la cepa Carignan. Algo que ya sabemos, pero que en cada evento toma más fuerza y reconocimiento. Se integran más los que la poseen y cultivan hace muchos años.
Asimismo se desarrollan eventos donde se discuten ampliamente los temas legislativos, la zonificación, las Denominaciones de Origen, el reconocimiento a la historia y los momentos que marcan los cambios en el mercado y sus proyecciones.
Como sabemos, Chile es un país angosto y se ha mirado siempre de Norte a Sur para dividirlo geográficamente, con las bondades que posee su geografía. Sin embargo, ya en 2012 los especialistas comenzaron a pensar en “Chile a lo ancho” y definieron una nueva zonificación para establecer los orígenes de la uva y sus locaciones.
Como algunos conocen, surge en esta fecha la zonificación subdividida en vinos de Costa, Entre Cordilleras y Andes, lo cual sitúa a cada bodega de vino en una locación determinada. No solo para el tipo de cepa, sino la respuesta de estas ante la distancia al Océano Pacífico, o la cercanía a la Cordillera de los Andes, y la ubicación entre Cordilleras (o sea entre la cordillera de la Costa y la de los Andes, lo cual ubica el viñedo en el valle central).
De esta manera, la calidad y los estilos que se producen comienzan a ser protegidos y definidos geográficamente para cada tipo de uva.  En cada categoría se sitúan vinos que responden ya a una locación, a un clima, a las horas sol, al grado de precipitaciones de cada zona… determinantes para el estilo que se puede lograr.
Estas zonas, por estar más cerca del Pacífico, van a estar representadas por un clima más fresco, donde la maduración de las cepas es más lenta. Se obtendrán, entonces, altos valores de acidez y aromas más frescos. Se ubican en estas zonas uvas de clima frío, fundamentalmente cepas blancas y tintas como la Pinot Noir y la Syrah.
Fluyen en el ánimo de muchas personas el deseo de hacer turismo enológico en Chile, algo que se ha ido desarrollando paulatinamente. Y es que este país suramericano ya es reconocido por sus vinos económicos y fáciles de beber, y por haber ganado poco a poco el respeto hacia los vinos finos.

 

Aparece en etiqueta el valle, la zona y la palabra Costa si la ubicación corresponde a la forma siguiente forma:

VALLES               ZONAS
Elqui                     La Serena
Limari                   O valle
Aconcagua           Zapallar y Quillota
Casablanca          San Antonio (Santo Domingo)
                             Marga- Marga (Quilpué)
Rapel                    Paredones, Pumanque, Litueche, Lolol
En Curicó              Vichuquen
Maule                    Empedrado, Curepto
Itata                       Portezuelo, Collemu

 

 

CHILE REINVENTS ITSELF
Sommeliers has usually heard the phrase “Chile reinvents itself”. And it is no wonder. Since this country launched its “We love wine” campaign back in 2014, thus offering unique and pleasant experiences related to its consumption, the demand and knowledge of this drink have significantly grown. The results are already palpable.