Durante algunos años ganó espacio entre los automovilistas el modelo base de la coreana Kia en el sector de los SUV: el Sportage. Presentado originalmente en 1994 ha evolucionado en el tiempo y el pasado año sufrió una renovación que lo actualiza respecto a sus principales competidores y mejora espectacularmente imagen y prestaciones.

Este SUV es un hermano gemelo del Hyundai Tucson, ambas marcas propiedad de la gigante coreana, el cual a su vez deriva de la plataforma, como es común en los SUV, del Hyundai Elantra. El nuevo Sportage llegó con una imagen en verdad atractiva, que logra atraparnos e interesarnos en saber más del vehículo. En su interior han dejado espacio para alojar con toda facilidad a cinco pasajeros y su espacio de carga, aunque limitado, se beneficia de las flexibles combinaciones que ofrecen sus asientos para abatirse. Para mover ahora al Sportage se cuenta con motorizaciones propias, adiós al pesado diesel de 2 litros de Mazda anterior, que ofrecen dos motores de gasolina y un diesel. Los de gasolina comienzan con un cuatro en línea de 16 válvulas y apenas 140 H.P. a 6 000 rpm, suficientes pero algo pobres para mover este vehículo. Entonces se oferta el motor V6 de 24 válvulas capaz de entregar hasta 173 H.P. a 6 000 rpm y lograr una mayor agilidad en la conducción. La oferta se completa con el diesel de 2 litros CRDi de 140 H.P., versión que viene vendiendo muchas unidades en Europa tanto en el Tucson como en el Sportage. Este último, gracias a un precio ligeramente inferior, ha logrado situarse entre los diez más vendidos en España. Para redondear el producto se ofrecen entonces cortinas de airbags, ABS en los frenos, reproductor de CD estéreo, control de ventanillas y demás accesorios eléctricos y un listado francamente generoso, siendo este uno de los puntos más fuertes de los coreanos en cualquier segmento. El Sportage se convierte en una oferta imbatible siendo con mucho el que más ofrece por tan contenido precio.