Como un verdadero paraíso han calificado algunos viajeros a la República Dominicana, nación que exhibe la mayor biodiversidad de las Antillas, única zona donde existe vegetación de tipo alpina y andina. Dueña del mayor salto de caída libre del Caribe y Aguas Blancas, con dos impresionantes cascadas y maderas preciosas por doquier, humedeciendo los bosques "siempreverdes" donde sobreviven animales que hablan de la prehistoria humana.

De punta a cabo, en esta nación aparecen numerosos parajes como los que se resguardan en la Bahía de Samaná adonde cada año llega el mayor número de Ballenas Jorobadas, mamíferos marinos, habitantes de otras latitudes que se acercan a estos mares en busca de aguas cálidas y cristalinas.

Otro de los atractivos de República Dominicana es la riqueza ecológica de sus Parques Naturales, con miles de especies de plantas y más de 250 variedades de aves que conforman el hábitat de los 14 parques nacionales y las nueve reservas científicas de esta nación caribeña.

El paquete de ofertas eco-turísticas cuenta además, cinco áreas terrestres, tres costeras y dos marítimas y las canteras de arrecifes de coral, que hacen que el país posea la mayor biodiversidad de la cuenca del área caribeña.

Recursos ecológicos de la isla Más de cinco mil 600 especies conforman la flora de República Dominicana, algunas de ella exclusivas del trópico y de los sistemas insulares. Exotismo, variedad y colorido son los principales atractivos de los numerosos árboles, plantas y flores que visten los entornos naturales de la isla.

Pelícanos, gaviotas, tijeretas y bubíes son las especies más características del hábitat costero, sorprendiendo a los visitantes por la bella combinación de lo silvestre y la urbanización creciente.

Especialmente bello es el paisaje de los flamencos del Lago Enriquillo y la Laguna de Oviedo que son los dos parques más visitados en Dominicana.

Otros atractivos lo constituyen los mamíferos terrestres que habitan en la isla como el cocodrilo americano, propio del Lago Enriquillo, un entorno de clima seco bordeado por hermosos balnearios de aguas sulfurosas y frías, donde se localizan restos de arte rupestre de origen prehispánico.

Allí se encuentra la Iguana de Ricor - especie exclusiva de este territorio -, junto a las tortugas marinas, la jutía o la cotorra, las cuales tienen protección ecológica.

Paisajes naturales El Parque Nacional de Los Haitises se ubica en el noroeste del país, dentro de la Bahía de Samaná. Su fauna es rica y heterogénea, y en ella se destaca el manatí, un mamífero marino de gran tamaño que habita en el litoral costero de este parque, el cual se encuentra bajo protección ambiental.

Murciélagos, tortugas, boas y otras especies de interés científico se pueden admirar en esta reserva ecológica.

Localizado en el sudoeste del país, en la región de Barahona, y recortado por espectaculares terrazas marinas y llanos costeros se levanta el Parque de Jaragua.

Sorprende su alta y frondosa vegetación formada, entre otras especies, por la uva de playa, el guayacán, el roble y la guazábara. Aquí se localizan yacimientos arqueológicos de importante valor testimonial sobre el universo de los taínos - antiguos indígenas de la isla, creadores de los cacicazgos que son áreas territoriales, como la de Jaragua, nombre que identifica a esta área protegida.

Vegetación exuberante y fauna exótica El relieve en el que está localizado el Parque Nacional Armando Bermúdez es abrupto y comparte con el Parque José del Carmen Ramírez la mayor altura de las Antillas, representada por el Pico Duarte, que alcanza tres mil 175 metros.

La flora fundamental de esta reserva está constituida, principalmente, por el pino criollo. Y entre las especies animales se hallan, la cotorra, el pájaro carpintero, la cigua palmera, declarada ave nacional, y ejemplares del papagayo y el guaraguao, caracterizados por su exotismo y belleza.

El Parque Nacional Sierra de Bahoruco posee una gran variedad de formaciones vegetales, que van desde el bosque seco a nivel del mar hasta el bosque húmedo en el centro del parque. Aquí también se encuentra la mayor concentración de orquídeas silvestres del país, con unas 32 especies endémicas.

Completan la oferta ecológica dominicana el Parque Nacional del Este y el José del Carmen Ramírez, reservas protegidas de República Dominicana, donde se hallan diversas variedades de flora y fauna que son de importancia biológica excepcional.

Las reservas científicas La reserva científica Ébano Verde se encuentra localizada en el paraje Loma de la Sal, en el municipio de Jarabacoa. La prioridad de este espacio protegido es la supervivencia de la especie del ébano verde y todas las demás variedades vegetales y animales de importancia que, exclusivamente, se desarrollan en estas condiciones biofísicas. La vegetación de la reserva está compuesta por un gran número de árboles, arbustos, hierbas y bejucos.

La reserva científica de Valle Nuevo está localizada a 2.200 metros sobre el nivel del mar, en la parte Oriental de la Cordillera Central.

El principal atractivo de este entorno es, sin duda, el Salto de Aguas Blancas con una caída libre de unos 60 metros, donde se forma escarcha en invierno debido a las bajas temperaturas que se registran en la zona.

Desde el punto de vista hidrológico, Valle Nuevo es importantísimo. Dos de los cuatro grandes y principales ríos de República Dominicana tienen sus cabeceras en este punto donde palpita la naturaleza.