Jamaica es una gran sorpresa para cualquier visitante. La cálida acogida de su gente que te da la bienvenida, sus playas idílicas, las instalaciones hoteleras perfectamente integradas en el entorno, los edificios históricos y sus puestas de sol, hacen del país una experiencia digna de ser contada

Llegó a Kingston el día 1de agosto, festivo en jamaica por celebrarse el Día de la Emancipación. Para los jamaicanos es un día grande, valoran la libertad de forma especial pues la mayoría son descendientes de esclavos africanos, ahora festejan el sentimiento de haber nacido libres por derecho, rinden homenaje a sus antepasados y a la lucha por la libertad.

Kingston Kingston tiene un millón de habitantes -de los tres que viven en la isla- las ciudades que le siguen en importancia son mucho mas pequeñas (Spanich Town, 96.000; Portmore, 88.000 y Montego Bay 73.000).

La capital de Jamaica se encuentra en la costa sur de la isla, entre un enorme puerto natural y las Blue Montains. Esta tan alejada de los centros turísticos del norte que apenas ha sufrido la influencia de los numerosos visitantes de la isla, de echo me voy al centro de la ciudad y no observo a nadie con pista de turista.

El centro es la zona de parada. En la gran plaza hay una estación de autobuses donde los “ Busmen” o vendedores de billetes hacen todo lo imaginable para convencer a los pasajeros de subir a los autobuses. En el mercado contiguo de Orange Street venden gran variedad de productos autóctonos, abundan las prendas de colores fuertes. En muchos de los puestos de ventas suenan música reggae a todo volumen, instalan equipos de música con unos altavoces que pesaran mas que toda la mercancía junta. Pocas veces los vendedores están solos, parecen grupos de amigos que tanto como a vender van a pasar el rato oyendo música y conversando.

Los grandes equipos de música van a se una constante a lo largo de mi itinerario por Jamaica. En cualquier lugar popular ya sea de venta, restaurante o cualquier otra cosa no faltan los enormes altavoces funcionando a toda potencia con la música que les gusta, normalmente reggae.

Kingston no es una capital que brille por sus edificios interesantes pero es un buen sitio para observar la vida Jamaicana. Hoy he tenido suerte y frente al Ward Theatre -uno de los pocos edificios de época- parte de la población concentrada en la celebración del día señalado anteriormente.

La mayoría de los habitantes de Jamaica son negros, en esta concentración todos son negros, soy el único blanco. Allí están las autoridades civiles y religiosas de la ciudad, también debería añadir la autoridad de la belleza porque en la mesa presidencial esta Mis Jamaica.

La gente es alegre, divertida, muy dicharachera, cuando ven que eres extranjero se interesan por ti, te ayudan e indican con gusto si les preguntas. Les encanta que les cuenten cosas de tu país, muchas veces me preguntaban “ Como se dice esto en tu idioma?”

Es verdad que África esta presente y viva por doquier (muchas de las señoras que están en la concentración junto al teatro llevan vestidos estilo africano) pero también se nota la tradición anglosajona y hasta latina...