Regata Transcaribe de Martinica hacia Cuba
Cuando conocí de los preparativos de esta regata, decidí enrolarme en ella en busca de aventuras, pero también porque siempre he anhelado redescubrir una parte del Caribe.
Día 6 de marzo: Me recibieron en Marin, lugar donde se iniciaba la competición. Marin es un pequeño poblado marino en el extremo sur de Martinica. Los esposos Ratin preparaban esta competición desde hacía tres años. Se trata de un evento en el que participan principalmente aficionados al mar. Entre todos se observaba la pasión y la experiencia. Tal era el caso de Françoise, quien habitó hasta la muerte de Guy, su esposo, en cuatro barcos, llamados Gnagnagna I, II, III, y IV. La noche anterior entre largas conversaciones y varias botellas del fuerte ron martiniqueño (55 grados), preparamos los barcos. De cada botella que se descorchaba un poco era para el mar o para algún rincón de las naves. Aseguraban que de esta manera la suerte siempre los acompañaría. Pensé que la noche antes de la partida las tertulias de trabajo terminarían temprano, pero no fue así. Bien entrada la madrugada aún los escuchaba desde mi camarote en el Nirvana, barco de la prensa y el Comité Organizador.
ENTRE BARCOS Y BARCOS Dance, Alejandría, Carmen, Le Monde du Catamaran, Tania, Cilibul, No limit, Adelaide, Bar Avel, Pecheur de Lune, Callisto, Mon Rêve, Caraïbes Air Cargo (defendía los colores de Cubana de Aviación), Passiflore, Gwadeloup Challange, Halley, Let it be y Petrouchka eran algunos de los nombres de las 41 embarcaciones inscritas. De ellas 16 multicascos y 25 monocascos. Entre las tripulaciones había suizos, una brasileña, británicos, nortemericanos, italianos, franceses y, de entre los caribeños, la mayoría eran guadalupeños. Invitado especial era el francés Laurent Bourgnon, varias veces campeón en diversos eventos con su impresionante multicasco Primagaz, rebautizado para esta regata con el nombre de Matouba (marca de aguas minerales, sus patrocinadores). Sin embargo, este velero de 38 metros no participó en la competición. Bourgnon ha sido doble campeón de la Ruta del Ron, al hacer en tiempo récord la travesía en solitario entre Francia y el Caribe. El otro barco fuera de competición era el Nirvana. Velocidad promedio: 10,5 nudos. Cuando desplegaba sus velas tricolores de 300 metros cuadrados era un espectáculo.
Día 7 de marzo: LA ARRANCADA Comenzó el viaje entre Marin y Les Saintes. Durante 100 millas y casi quince horas de conversación aproveché para conocer a Annie Rutin, una mujer de 65 años de edad, ágil y diestra como el más joven de los marinos. Su esposo, Jean Marc, había organizado ya más de 70 regatas a lo largo de 11 años. Regata adelante, al oscurecer, el Nirvana conducido por Quito se aproximó a Anse d’Arlet para recoger al patrón del barco, que se nos unió cargado de accras (pequeñas frituras de bacalao) y también de historias que retenían la atención de todos.
Día 8 de marzo: DONDE AMANECE PRIMERO En esta parte del Caribe amanecía más temprano. Entre la una y las cinco de la madrugada, arribaron las primeras naves, como estaba establecido, sólo a velas impulsadas por el viento. Les Saintes es un conjunto de seis pequeñas islas que integran el archipiélago guadalupeño. Pueblos de pescadores, con casas construidas bajo la influencia de los descendientes bretones. A la caída de la tarde dimos la bienvenida al único vencedor que siguió sin equivocación todo el circuito, el barco Adelaide. A las nueve de la noche sería la arrancada hacia la próxima meta, Antigua, a unas 80 millas de distancia y 12 horas de navegación.
Día 9 de marzo: ANTIGUA Y SUS DIFERENCIAS Entre las nueve y las doce del día siguiente, llegamos a Jolly Harbour, la pulcra marina de Antigua. Su territorio es de unos 280 Kms2 donde habitan unos 7.300 habitantes. La capital es Saint John. Aquí se han organizado las más grandes regatas del mundo. Esta etapa entre Les Saintes y Antigua fue ganada, entre los multicascos por el AMC, y entre los monocascos por el Gwadeloup Challenge, guiado por un grupo de jóvenes guadalupeños.
VOLVEMOS A GUADALUPE Parte del achipiélago de Islas Guadalupe es también Saint Martin, isla compartida por Francia y Holanda de 50 Kms2 y unos 2.800 habitantes. Ahora sí Claude Bistoquet, al frente de Caraïbe, fue el ganador absoluto entre los multicascos y el Halley en la categoría de los monocascos. Faltaba la travesía más larga. Hacia Cuba, a unas 1.185 millas y 7 días de distancia.
CUBA A LA VISTA Los fuertes vientos de un frente frío habitual por estos tiempos en los alrededores de Cuba, dificultaban la entrada a La Habana. No obstante Bourgnon y su Matouba llegaron casi con un día de antelación a los concursantes. Y todavía el 19 y 20 de marzo cuando el Comodoro del Club Náutico de Cuba, José Miguel Escrich daba la bienvenida a las embarcaciones en la Marina Hemingway, continuaban llegando los competidores que rápidamente se sumaban a la fiesta, amenizada por Tony Cortés y su grupo. Por fin, Bistoquet y su Caraïbe llegaron primeros.