El fin de año es un buen momento para pasarla bien en familia, esa que no escogemos, sino que heredamos, pues nos unen lazos de consanguinidad, sentimientos, fidelidad, amor.

Algo similar sucede cuando agrupamos las mezclas en un bar y formamos lo que se conocen como las “familias de cocteles”, desde los más clásicos, hasta los más actuales y de nueva creación.

Entre la gran variedad de cocteles que se conocen, existen algunos cuyas fórmulas se mantienen inalterables, o sea, que sus ingredientes son los mismos en todos los casos. Tampoco varían el recipiente en que se sirven, ni cambia la forma de hacerlos, solamente se sustituye la bebida principal que les da nombre, con lo cual sirven para formar una familia.

Algunos de estos cocteles que tienen una base común se crearon empleando una bebida determinada, y se les puso un nombre con el cual se conocen. Pero al no gustarle a todo el mundo su ingrediente principal, este se cambiaba por la del gusto del consumidor o el del barman, surgiendo así diferentes familias de cocteles.

Así, cuando una de estas bebidas es solicitada, generalmente se menciona el nombre primitivo y se agrega la bebida con el que se desea sea preparado.

Un ejemplo que permite comprender mejor esto es el coctel Alexander. Este se prepara en una coctelera, poniendo partes iguales de crema de cacao, crema de leche y ginebra seca, a las cuales se le agrega hielo, se bate y cuela antes de servir en una copa de vino blanco, espolvorearlo con canela y ponerle una pajilla.

Pero si la persona que pide el coctel no le gusta el sabor de la ginebra y prefiere un brandy, debe especificarle al barman que le sirva un “Brandy Alexander”, o si lo desea un “Ron Alexander”.

Aquí les ofrecemos algunos ejemplos de nombres de familias de cocteles, el recipiente en que se sirven y los productos que constituyen sus ingredientes.