La región ha sido habitada por un mosaico de pueblos.

Más allá de las islas tempranamente bautizadas como Antillas –mayores y menores- encontramos esa otra porción de territorio que se integra al Caribe, aunque con fronteras culturales no siempre muy precisas, que incluye regiones de la América del norte, del centro y del sur, con diversas denominaciones: Tierra Firme, Cuenca del Caribe o Caribe Continental.

En un espléndido escenario natural, donde el viajero hallará montañas, volcanes, valles, ríos, lagos, saltos de agua, playas y una flora y fauna de impresionante belleza, se asientan pueblos y culturas de hondo arraigo –donde se unen tradición y modernidad- que merecen ser conocidos. La región ha sido habitada por un verdadero mosaico de pueblos: aborígenes, europeos (con fuerte presencia hispana), africanos y asiáticos, que han dejado su impronta hasta nuestros días. Allí es posible admirar los impresionantes monumentos de la antigua civilización maya junto a las bien conservadas ciudades de pasado colonial.

Este breve inventario de lugares, a los que se puede acceder y recorrer por aire, mar o tierra, recoge aquellos aspectos más notables que el viajero debe apuntar al decidir la fabulosa aventura de acercarse a esta otra cara del Caribe, con la certeza de que no resultará defraudado.

México, Más que un destino México más que un destino, es una multiplicidad de destinos que integra la majestuosidad de su pasado cultural con una gran nación moderna. El Caribe mexicano cuenta con lugares de enorme variedad y colorido. Folklore, sabores propios de una rica cultura culinaria típica, música contagiosa de arraigado timbre nacional en medio de una animada vida diurna y nocturna, con sol y playa, deportes náuticos, sitios arqueológicos, centros de entretenimiento y comerciales que llaman al descanso activo y renovador. En la península de Yucatán encontramos a Cancún, una de las ciudades cosmopolitas más frecuentadas del mundo; a Cozumel se le conoce como la meca del buceo; Isla Mujeres es llamada la isla de los sueños; Playa del Carmen, importante enclave de la Riviera Maya; Chetumal, moderna ciudad costera; Campeche, Valladolid y Villahermosa, ciudades coloniales por excelencia; Mérida, la ciudad más antigua del estado de Yucatán, así como Progreso y Veracruz, importantes urbes por sus sitios arqueológicos.

Guatemala El mundo maya resulta el mayor atractivo de Guatemala. En un territorio de casi 500 mil km2, los mayas crearon una de las más grandes civilizaciones antiguas hace más de 2 000 años. De ella quedan importantes vestigios arqueológicos y un gran número de comunidades indígenas. Su territorio presenta una zona selvática con gran cantidad de ecosistemas, volcanes, ríos, grutas y bosques. Junto a los sitios arqueológicos y las bellezas naturales, se alzan pintorescas ciudades construidas por los españoles en el período colonial. Son de apreciar también las artes, las fiestas tradicionales, la gastronomía, la música y la danza, productos todos del mestizaje cultural. Inolvidable resultará la visita a Tikal, notable exponente del enigmático mundo maya. Esta antigua ciudad se construyó en el año 600 a.n.e. y actualmente es un Parque Nacional declarado por la UNESCO, Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad. Igualmente el Departamento de Izabal le ofrece maravillosos destinos: Livingston, Puerto Barrios y Río Dulce, donde abundan las opciones para hacer de su estancia en Guatemala una aventura inolvidable.

Belice, lugar ideal para los amantes de la naturaleza Belice ofrece lo mejor de América Central y del Caribe. Colonizada por españoles e ingleses, formó parte del reino maya. Lugar ideal para los amantes de la naturaleza, quienes podrán explorar la maravilla de sus tierras y sus aguas. Uno de sus más notables atractivos es su arrecife de coral, el segundo más largo del mundo, que se extiende de forma casi ininterrumpida a lo largo de la costa a una distancia de entre 19 y 40 kilómetros. Su efecto protector garantiza unas aguas transparentes y excepcionales para los aficionados al submarinismo, la navegación y el buceo; así como las inmensas playas vírgenes, para el disfrute de los amantes del sol y de la natación. En el arrecife Lighthouse encontramos el Agujero Azul, un círculo perfecto de agua azul de aproximadamente 300m de diámetro y 122 de profundidad, rodeado por un atolón con una cueva con estalagmitas y estalactitas submarinas de dimensiones únicas.

Cayo Ambergris, la mayor isla de Belice, tiene 40 puntos de especial interés para los buceadores, con restos de viejas naves sumergidas y corales fabulosos. En Shark-Ray Alley podrá ver tiburones y rayas a una profundidad menor de 4 metros. Son notables los sitios arqueológicos de Actun Tunichil Muknal, Altun Ha, Barton Creek Cave y Cahal Pech.

Honduras Arribamos a Honduras depositaria de una pródiga naturaleza, una vasta herencia cultural y una variada riqueza arqueológica. Tegucigalpa, su capital, atesora una historia tan fascinante como sus románticos rincones coloniales. Muy cerca de allí son dignas de visitar las poblaciones de San Juancito y el Valle de Ángeles. Al noroeste del país encontramos a San Pedro Sula, la segunda ciudad en importancia. Su estratégica ubicación facilita llegar a lugares turísticos como Puente Cortés y Omoa; el Lago de Yojoa y las Cataratas de Pulhopansak, al sur y occidente. En la costa caribeña encontrará reservas naturales y refugios de vida silvestre si visita en el Departamento de Atlántida las ciudades de La Ceiba y Tela, que tienen como atractivos su parque, playas, ríos, montañas y abundante fauna; unidos al valioso patrimonio étnico de los pueblos garífunas. Son dignos de visitar los parques nacionales Pico Bonito y Punta Sal, que conforman una parte de un amplio subsistema de áreas protegidas. Al occidente, Copán, de gran valor arqueológico, constituye la propuesta cultural y turística más importante y representativa de Honduras. Sus municipios más destacados son Santa Rosa y Ruinas de Copán, este último reconocido como uno de los más elevados exponentes del período clásico de la civilización maya. En el Caribe, las Islas de la Bahía (Roatán, Guanaja y Utila) son famosas por su excelente buceo costero y sus hermosas playas, y muestran gran variedad de corales y esponjas. El Parque Nacional Marino forma parte también del segundo arrecife de coral a nivel mundial.

Nicaragua Nicaragua se considera un destino perfecto y original. La Costa Atlántica es ideal para los amantes de la naturaleza, con espacios vírgenes que abarcan más de 450 km de hermosos parajes montañosos, impresionantes volcanes, grandes lagos y lagunas, majestuosos ríos, exuberantes bosques y extensas playas bañadas por el sol. Cuenta igualmente con numerosas especies de animales y plantas, pueblos coloniales, maravillas arqueológicas, música contagiosa, noches divertidas y exquisita gastronomía. Es impresionante el Parque Nacional Volcán Masaya, formado por bosques y páramos de lava provenientes de antiguas erupciones de los volcanes Masaya y Nindiri. Puede navegar por ríos majestuosos como en San Juan del Norte, atravesando bosques donde miles de especies tienen su hábitat, y al visitar Bluefields y Puerto Cabezas encontrará hermosas playas con arrecifes coralinos de impresionante belleza.

Costa Rica, un santuario natural Costa Rica es un santuario natural que en los últimos años se ha convertido en el modelo ideal de desarrollo de una de las más demandadas, exigentes y prometedoras modalidades turísticas: el ecoturismo. Resulta el preferido por aquellos vacacionistas que buscan el reencuentro con la naturaleza, refugio apropiado para escapar de los agobios de la vida moderna. Entre sus principales atractivos se encuentra el Volcán Arenal, con sus emisiones de lava incandescente que constituye un espectáculo inolvidable. Al pie del volcán hallamos el Lago Arenal, junto al pequeño poblado de Nuevo Arenal. Pero si desea encontrar los destinos caribeños que cautivan al visitante, no vacile en viajar a la ciudad de Limón. Costa Rica es un espacio geográfico en perfecto estado de conservación, con un inventario de riquezas naturales envidiable conformado por 13 000 especies de plantas, 16 000 especies de mariposas diurnas y nocturnas, 162 de anfibios, 220 de reptiles, 1 600 de peces de agua dulce y salada y 850 especies de aves. Todos ellos localizados en un sistema nacional de áreas protegidas que incluye 17 parques nacionales, ocho refugios de fauna silvestre y otras tantas reservas biológicas y naturales en los bosques. Todo esto sin obviar los espacios de sol y playa, los senderos de caminata, paseos a caballo, ciclismo de montaña y recorridos por la selva virgen.

Panamá, tierra de abundantes riquezas naturales, con gente hospitalaria y alegre Conocida mundialmente por su canal interoceánico, Panamá promueve hoy con éxito su gran potencial turístico. Tierra de abundantes riquezas naturales, de variada flora y fauna, con gente hospitalaria y alegre, donde resaltan sus grupos indígenas, aguas perfectas para bucear y una de las mejores del mundo para la pesca, la sitúan como un lugar destacado del turismo ecológico en América. Algunas de sus más demandadas opciones son los hermosos parajes de la costa caribeña como el archipiélago de San Blas, donde viven los indígenas de la tribu kuna; y los diversos destinos que el país ofrece, entre ellos, la isla Taboga, a una hora en barco desde la ciudad de Panamá; Bocas del Toro, archipiélago que se encuentra más al este, playas donde las tortugas desovan, y en las cuales se puede nadar, hacer snorkeling, bucear y saborear exquisitos platos de la cocina panameña.

La capital, Ciudad de Panamá, brinda múltiples atractivos. Sus museos, centros comerciales y la vida nocturna de la urbe la vuelven un espacio cosmopolita. El Canal, con sus esclusas y museo, resulta una visita obligada. También son de gran interés los museos de Ciencias Naturales, de Historia, Arte Religioso, Del Hombre, así como su emblemática Catedral (1673-1760).

Colombia El llegar a Colombia comprobamos que es Caribe, Pacífico, y también andina y amazónica. Un poco de todo, con componentes relativamente equilibrados entre blancos, indígenas y negros, derivando en un fuerte mestizaje de razas y culturas. Para conocer lo caribeño del país, debemos acercarnos a sus destinos maravillosos, a ciudades tan cautivadoras como Cartagena de Indias, Barranquilla, Santa Marta y las islas San Andrés y Providencia. Al vuelo se reconocen las maravillas arquitectónicas de las iglesias, monumentos, museos, teatros, castillos y fortalezas, tanto en Santa Fé de Bogotá como en otras ciudades. La belleza del país también se revela en los parques nacionales, los sitios arqueológicos y las playas. Algunos de los lugares imposibles de eludir son el Acuario del Museo del Mar, en Santa Marta, el Barrio El Prado, de Barranquilla, la Casa del Marqués de Valdehoyos, en Cartagena, la Ciénaga Grande, la Ciudad Perdida, en Santa Marta, el Convento de la Popa, el Cuartel de las Bóvedas y el Convento de Santa Clara, en Cartagena de Indias.

Venezuela, hermosos contrastes repartidos De mosaico geográfico puede calificarse a Venezuela. Situada en la zona atlántica caribeña y hermana del sistema andino, posee hermosos contrastes repartidos, más allá de sus estados federales, entre ríos, costas irregulares, flora, fauna, economía y población heterogénea; tierra de los indios araucos, teques y caracas, entre muchos otros. Recorrer Venezuela impone el placer de sus costas, serranías, llanos y playas. La isla Margarita, ubicada en el estado de Nueva Esparta, es un lugar que pertenece a la noción de “real maravilloso”. Las históricas regiones del Libertador Simón Bolívar también son puntos de referencia en su andar por este país, que atesora en museos, monumentos y ciudades antiguas gran parte de su rica historia. Caracas es la capital, y comparte la geografía urbana de Venezuela junto a otras ciudades importantes tales como Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, Ciudad Guayana y Maracay. Una economía pujante, regalo de su subsuelo petrolífero, y el adorno de archipiélagos diversos, le permiten reunir las condiciones necesarias para encontrar un lugar ideal en el recorrido.

Guyana Punto privilegiado de la cuenca caribeña, Guyana fue llamada por los nativos “tierra de mucha agua”, rasgo que junto a sus ricos bosques, sabanas y variada fauna hacen del país un fantástico paraíso para los amantes de la naturaleza y la aventura. Tierra que atrapa al visitante con su monumental catarata de Kaieteur, una de las más espectaculares del continente, el rostro legendario de Georgetown, su enigmática selva tropical y una de las mezclas raciales más curiosas del planeta.

Entre los destinos más conocidos de la costa caribeña encontramos la ciudad de Georgetown, rodeada de confortables hoteles, restaurantes y otros sitios de interés. Los bosques y una amplia gama de animales colman el entorno del Kaieteur, declarado Parque Nacional. La geografía de Guyana recoge 276 cascadas y un sistema de ríos y arroyos, donde algunos parecen finísimas venas azules en el mapa, y otros son verdaderos monstruos como el Essequibo, que recorre 371 millas.

Surinam Conocida hasta la proclamación de su independencia como Guayana Holandesa, Surinam es un original enclave cultural de una variedad étnica extraordinaria que deriva de la colonización holandesa e inglesa, de obreros contratados de la India e Indonesia y del temprano arribo de esclavos africanos. El visitante se sorprende al encontrar algunos de los hábitats naturales más bellos del planeta, y poder disfrutar de una abundante flora y fauna salvajes en sus pobladas selvas amazónicas. En Paramaribo, su capital, hallamos edificios de los períodos coloniales británico y holandés, y la gastronomía refleja la tradición de los diferentes pueblos que aportaron su cultura al país. Al viajar al sur de la capital se visitan 16 reservas y parques naturales, incluyendo las tierras pantanosas que conducen hasta la montañosa selva amazónica. Esta zona puede visitarse a pie o a través del río, utilizando el tradicional korjaal, oportunidad que puede aprovecharse para admirar ejemplares de algunas de las 400 especies de mamíferos, reptiles y anfibios que pueblan la zona. Es tal la diversidad botánica que los científicos aún no han sido capaces de clasificar todas las plantas.