Villa Clara historia y naturaleza
Apenas catorce familias salieron con todas sus pertenencias un día de la antiquísima Remedios, y a fuerza de buscar un destino mejor llegaron a un fértil valle donde se asentaron para siempre y bautizaron con un nombre que le viene que ni pintado: Santa Clara.
La capital de la provincia de Villa Clara, importante centro neurálgico del país, donde confluyen autopistas, líneas de ferrocarril e incluso posee su propio aeropuerto internacional, es la urbe de una de las provincias más fértiles de Cuba en todos los sentidos.
Riquezas naturales, históricas o sitios naturales de incalculable valor, como la cayería norte villareña o el macizo de Guamuahaya, donde está el parque ecológico Topes de Collantes, la hacen un destino especial que no se puede dejar de visitar.
En la propia Santa Clara, la vida fluye alrededor del Parque Leoncio Vidal Caro, donde sobresalen el Obelisco, La Glorieta y la Fuente del niño de la bota infortunada, en una peculiar mixtura que recoge desde el homenaje al patriota insigne hasta la plasmación de las creencias populares. En ese contexto arquitectónico se destaca el Hotel Santa Clara Libre, inaugurado en 1956, además del Teatro La Caridad, que fue edificado en 1885 en el espacio que ocupó la Ermita de la Candelaria; primer templo que tuvo la Villa.
Sitio de especial significación es el Conjunto Escultórico Memorial Ernesto Che Guevara, donde descansan los restos del Guerrillero Heroico y sus compañeros de lucha, alrededor del cual se extiende una sobria y majestuosa plaza. Pero los atractivos de Villa Clara van más allá de los límites de la ciudad, gracias a sus playas vírgenes, un entorno natural apreciable por su belleza, cotos de caza y depósitos artificiales de agua para la pesca de la trucha.
Centros como el Hotel Elguea and SPA, un balneario ubicado en el municipio de Corralillo con posibilidades para los tratamientos de salud por sus yacimientos de aguas minero-medicinales; o el Hotel Hanabanilla, en la zona de Manicaragua, que posee el único lago navegable en la montaña que existe en el país, brindan un conjunto especial de opcionales vinculadas con el turismo de naturaleza.
Remedios Más allá de la capital villareña, en el camino hacia su cayería, se alza una de las villas primadas de Cuba, San Juan de los Remedios, fiel exponente de la arquitectura y ambiente de los siglos XVIII y XIX, y famosa además por sus fiestas populares, conocidas en el mundo como las Parrandas de Remedios.
Curiosa y única en muchos sentidos, ya sea por las rocas marinas que se alzan en medio de la tierra, testigos quizás de los tiempos en que la Isla estaba sumergida en el Caribe, Remedios guarda también el encanto de los tiempos en que Cuba era un país solo de azúcar, con ferrocarriles antiquísimos, asombro de visitantes, y cuyo uso ha perdurado a través del tiempo y todos los años se homenajea con el Festival del Vapor.