Cienfuegos fue declarada recientemente por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Cienfuegos ha crecido desde hace siglos tejida al borde del mar. Enclavada en la bahía de Jagua, una de las más extensas (88 Km cuadrados) y bellas del país, la ciudad, también conocida como la Perla del Sur, está protegida por un hermoso y siempre concurrido malecón, orgullo de todos los nativos y escenario de importantes eventos náuticos, como regatas internacionales, torneos de remo, kayac, velas y de pesca deportiva.

Mucho tiene para ofrecer a los visitantes esta ciudad, fundada en abril de 1819 por colonos franceses que se asentaron en la Península de Majagua, nombrando Fernandina de Jagua a la nueva villa que muy pronto se convertiría en uno de los más importantes puertos del litoral sureño.

Todavía hoy se respira la huella francesa en muchos rasgos de la cultura y costumbres del cienfueguero, y llama la atención la arquitectura de los palacios y palacetes, de común estilo neoclásico, art nouveau o art déco; las abundantes cúpulas, arcos, vitrales, rejas, persianas, paseos y las calles amplias, rectas y de un trazado perfecto.

Setenta manzanas integran al centro histórico de la ciudad marinera del siglo XIX, que recientemente fue distinguida como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Pero todas ellas giran alrededor del Parque Martí, antigua Plaza Ramírez y luego de Armas, a cuya sombra se alzan importantes monumentos, entre ellos el único Arco de Triunfo existente en Cuba, y que está rodeado armoniosamente por suntuosos edificios de finales del siglo XIX y primera mitad del XX.

Espaciosos portales, sujetos a grandes columnas, integran el conjunto del centro histórico, donde sobresalen joyas arquitectónicas como el Palacio de Gobierno, con la cúpula estilo toscano de orden clásico, y la Catedral de la Purísima Concepción, en la que se admira la belleza de su altar, concebido con la elegancia del orden corintio, o los vitrales alusivos a los Doce Apóstoles, traídos desde Francia por los días de la Comuna de París.

Igualmente llamativo es el Teatro Tomás Terry, joya de la arquitectura cienfueguera y que es símbolo de un momento de auge de la cultura local, su boulevard, arteria que atraviesa toda la ciudad y donde está inmortalizado como estatua caminante el Sonero Mayor, Benny Moré, o el Palacio Valle, muestra del poderío de la sacarocracia cienfueguera.

Completan el panorama que la hacen la indiscutible Perla del Sur, el Castillo de Jagua, edificación colonial construida para proteger la boca de la bahía, así como el hotel Rancho Luna, cercano al Acuario de la ciudad, y desde donde el viajero puede sentirse conquistador al dominar toda la bahía.

El mundo sumergido de Cienfuegos, apreciable gracias a sus marinas y posibilidades de buceo, atesora un universo impresionante conformado por colonias de gorgonias, esponjas y formaciones coralinas, entre las que sobresale la llamada Notre Dame, coral de columna de 5,2 metros de alto, que recuerda la famosa catedral parisina.

Grutas sumergidas, barcos hundidos, valles submarinos y una de las formaciones coralinas más pobladas del Caribe pueden apreciarse desde el Faro Punta Colorados hasta Punta Gavilanes; mientras que las playas Rancho Luna, el Inglés y Yaguanabo, le dan un toque de encanto a una ciudad indiscutiblemente marinera.