Rones Cubay
Único e irrepetible, de extraordinario sabor y delicado aroma, el ron cubano proviene de la caña de azúcar, que con su dulzor característico y su espíritu, expresado en un magnífico aguardiente sabiamente añejado, unido a los secretos centenarios de los Maestros Roneros cubanos, son el complemento de esta mítica creación.
Cubano por naturaleza, el Ron Cubay es hijo de la más rica y genuina tradición ronera de la región central del país, la cual nace a finales del siglo XIX en zonas altamente productoras de caña de azúcar, ubicadas en los predios de Sagua la Grande, al norte de la actual provincia Villa Clara, y en Cienfuegos. Fue en estos dos lugares donde se crearon aguardientes, alcoholes y rones que distinguieron a estos terruños de las producciones homólogas cubanas. No solo por sus propiedades organolépticas, sino además porque allí estaban los resultados de una incipiente industrialización, arriesgada para su momento.
Estos productos se crearon en dos grandes instalaciones: el alambique, que se conoció por el sugerente nombre El Infierno, ubicado en la Villa del Undoso, Sagua la Grande; y la destilería San Lino, asentada en Cienfuegos.
Un siglo después, dentro de los cientos de marcas de rones reconocidas por el Registro Cubano de Marcas, es seleccionada Cubay para ser lanzada al mercado internacional como insignia de la industria Ronera Cubana. Comienza así el reconocimiento y crecimiento de una marca favorecida por sus indiscutibles atributos: calidad, historia y tradición.