Elixir 33
Heredero también de la más rica y genuina tradición licorera en la región central del país, Elixir 33 es un producto original y diferente que surge como una nueva propuesta de la marca Cubay.
La tradición licorera en Cuba surge con el nacimiento del primer Ron Ligero en nuestro país a finales del siglo XIX, una bebida espirituosa a base de ron que en secreto se creó en la ciudad de Santiago de Cuba para compartir desde entonces con aquellos amigos más cercanos en las celebraciones memorables y mágicas. Cuenta la historia que cuando el primer aeroplano aterrizó en Santiago, en 1911, el piloto James Ward fue obsequiado con una botella de Elixir santiaguero.
Años más tarde, en la región central del país, surge un nuevo espirituoso, el famoso Elixir San Jacobo, producido en la Destilería “El Infierno” por la familia Beguiristain. Hoy la marca Cubay vuelve con un Elixir en su interpretación más contemporánea, manteniendo los rasgos más distintivos de su precursor.
Elixir 33 es un producto concebido a partir de procesos naturales y técnicas tradicionales, con lo que se ha logrado un aroma y bouquet peculiar, capaces de deleitar a los paladares más exigentes. Añejado desde el corazón de las barricas de roble, se puede apreciar la mezcla de buen ron añejo con compuestos afrutados, sometido en su finish a un proceso de fusión, que le imprimen suavidad y agrado, y con un fondo achocolatado muy refinado y agradable.
Su color ámbar oscuro, misterioso y sugerente, inspira intimidad y el enigma de lo desconocido, pero también cercanía por su excelente brillantez, limpieza y transparencia. Su aroma es suave, muy frutal, permanente, capaz de combinar el carácter del ron con la aterciopelada presencia del aroma de caña de azúcar, en una armoniosa convivencia de opuestos. Su sabor es suave y con un sabor dulce en el fondo, pero tremendamente intenso, delicado y equilibrado. Resulta una explosión de sabores con sutiles impresiones de banana, frutos secos y uvas pasas. Armoniosas notas que culminan con un acabado fragante, fresco, suave, sencillo de beber, amable y generoso, con una sedosa sensación de miel y un trasfondo achocolatado.