EL TURISTA DE HOY ES UN PROSUMER HIPERCONECTADO CON MOVILIDAD QUE UTILIZA LA MULTIMEDIA PARA INVESTIGAR, CO-CREAR DE MANERA PERSONALIZADA SU ITINERARIO, CONTROLAR Y CONSUMIR SUS PROPIAS EXPERIENCIAS ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DEL VIAJE

La difusión de las tecnologías y su uso masivo e intensivo por parte de los turistas, así como la Internet y las redes sociales, condicionan la competitividad y el atractivo de los destinos.
Sin embargo, más allá de la innovación, para hablar de turismo inteligente deben coexistir también la habilidad, destreza, experiencia, conocimiento, así como el análisis de información para  predecir, prevenir, neutralizar y/o solucionar las amenazas y problemas. Solo así, mediante la planificación a largo plazo y toma de decisiones estratégicas, se pueden defender los intereses de una sociedad en un territorio con características y dimensiones específicas.
Turismo inteligente
El turista hace tiempo que ha tomado el control de la oferta turística en sus manos, gracias a los dispositivos móviles (PDA, por sus siglas en inglés Personal Digital Assistant), que le permiten ser un visitante inteligente. Se ha convertido en un prosumer hiperconectado con movilidad que utiliza la multimedia para investigar, co-crear de manera personalizada su itinerario, controlar y consumir sus propias experiencias antes, durante y después del viaje. Tecnologías de información y comunicaciones (TIC), como las aplicaciones móviles y los códigos QR, les permiten conectarse directamente e integrarse con las comunidades receptoras de una manera respetuosa, responsable, ética y en paz, para coadyuvar a su crecimiento y desarrollo de forma inteligente. 
Los turistas digitales están geolocalizados, comparten y dialogan en tiempo real, dando lugar al fenómeno conocido por SoLoMo (Social, Local y Móvil). Esto no es más que el resultado del uso de las redes sociales, georreferenciando el ámbito en el que se encuentra el usuario a través de smartphones.
No obstante, una tecnología de vanguardia no es la principal característica que busca un visitante inteligente en un destino turístico inteligente. Su motivación es tener una experiencia turística compuesta por elementos tangibles e intangibles que le permitan “vivir” un momento memorable en el destino, excediendo sus expectativas. De acuerdo con lo anterior, la investigadora Ainara Rodríguez-Zulaica ha definido la experiencia turística integral desde el punto de vista de la oferta como: “un producto turístico tradicional que, por medio de una oferta de estímulos en el destino, permite al turista experimentar el destino a nivel emocional”.
Destinos Turísticos Inteligentes 
La dotación tecnológica de un destino inteligente sirve para garantizar una mayor eficiencia, pero sobre todo es útil para conectar personas y turistas, facilitando la creación de servicios que mejoran la prestación turística y la interpretación del destino.
Según la Sociedad Mercantil Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas SEGITTUR, un Destino Turístico Inteligente es innovador, consolidado sobre una infraestructura tecnológica de vanguardia, que garantiza el desarrollo sostenible del territorio turístico, accesible para todos, que facilita la interacción e integración del visitante con el entorno e incrementa la calidad de su experiencia en el destino, a la vez que mejora la calidad de vida del residente”.
Destino Gastronómico y Turístico Inteligente
La Organización Mundial del Turismo en su plan de acción 2016/2017 de la red de gastronomía (OMT, 2017) menciona que el turismo gastronómico se perfila como un recurso indispensable que añade valor y proporciona soluciones a la necesidad más acuciante de los destinos de diferenciarse y ofrecer productos únicos. A pesar de su importancia, son prácticamente inexistentes las definiciones oficiales relacionadas con tan importante sector, por lo cual nos atrevemos a exponer una aproximación de lo que podría ser considerado un Destino Gastronómico y Turístico Inteligente.
Se trata de un conjunto de recursos gastronómicos que generan una capacidad de atracción suficiente para inducir a un viajero a realizar los esfuerzos necesarios para desplazarse hacia él; con el principal fin de consumir y disfrutar productos, servicios, experiencias e inspiraciones gastronómicas auténticas y/o únicas memorables con valores agregados de manera prioritaria y complementaria. Territorio que, con una marca, un precio y un lugar en el mercado, mantiene durante una gran parte del año un flujo de visitantes y turistas inteligentes lo suficientemente numeroso como para convertir esta actividad en una de las bases de su economía. Todo ello que coadyuve al desarrollo perdurable, una elevada calidad de vida de la sociedad receptora y a mantener en tiempo presente y futuro la preservación y salvaguarda del Patrimonio Cultural Gastronómico Material, Natural, Inmaterial y Mixto, las especies endémicas, los recursos naturales, el medio ambiente y la seguridad alimentaria y económica, de forma competitiva y rentable de un sitio, comunidad, localidad, región o país. Además, este debe haber sido planificado considerando de manera prospectiva y prioritaria los requerimientos de accesibilidad, seguridad alimentaria, capacidad de carga, tecnología, movilidad, innovación, creatividad, sostenibilidad, marketing, seguridad turística, medición, evaluación, control permanente… y gobernanza con un gobierno participativo para una gestión inteligente a largo plazo.
En los destinos gastronómicos y turísticos inteligentes no solo es importante la tecnología, accesibilidad, innovación y conectividad gratuita.… También lo son productos integrados como rutas, tours, corredores, establecimientos de hostelería y servicios turísticos, así como atractivos gastronómicos, entre otros.
Hay que considerar de manera prioritaria la diversificación de conceptos cuantitativos y cualitativos creativos, diferenciadores e innovadores que hoy demanda el turismo de clase mundial, tales como:
Respeto al territorio y paisaje.
Integración y empoderamiento por medio del conocimiento, bienestar y mayor calidad de vida de la comunidad receptora.
Preservación, salvaguarda, dignificación y puesta en valor del patrimonio cultural gastronómico material e inmaterial.
Salvaguarda de la biodiversidad, seguridad y soberanía alimentaria.
Utilización, nutrición y salud.
Consumo endémico y de proximidad.
Trazabilidad, cadenas cortas de distribución, minimización de pérdidas y desperdicios alimentarios.
Cambio climático y eficiencia energética.
Compostaje y energías renovables.
Cocina tradicional, su reinterpretación y evolución.

Se debe ofertar valor agregado o añadido a segmentos, nichos, tribus… que diversifican y generan ventajas competitivas del destino. Solo así la percepción final será una experiencia vivencial emocional y memorable de hospitalidad, vocación, conciencia y cultura del patrimonio cultural gastronómico y turístico.

 

 

WHAT’S A SMART GASTRONOMIC DESTINATION?
The spreading of technologies and their massive and intensive use by tourists, as well as Internet and social networks, condition the competitiveness and appeal of destinations.
However, beyond innovation, smart tourism also entails cleverness, skill, experience, knowledge, and the assessment of information to predict, prevent, neutralize and/or find solutions for threats and problems. The interests of a society can be only defended by means of long-term planning and strategic decisions, in a territory with specific characteristics and dimensions.