Restaurante Kike-Kcho el placer de lo natural
Temprano en la mañana, antes que el Sol despunte, se hacen a la mar los navegantes en busca de los mejores tesoros del mar Caribe, esos que distinguen por su frescura y exquisitez a quienes se sientan a la mesa del restaurante Kike-Kcho, en Varadero, que con justeza se precia de tener los mejores y más frescos productos marineros de toda Cuba.
En tiempos donde el gusto por lo natural se impone hasta en los más renombrados restaurantes del mundo, este peculiar sitio ubicado al final de la Península de Hicacos, en el corazón de la más concurrida dársena de Varadero, ofrece a sus clientes la frescura de productos obtenidos directamente del mar.
Incluso, si lo desea, puede usted mismo convertirse en descubridor, seleccionando para su consumo algunas de las langostas vivas que con paciencia esperan en las jaulas sumergidas en el mar al afortunado que logre disfrutar tan selecto manjar.
El gusto por lo natural y auténtico se extiende también a los productos usados en la cocción de los alimentos, e incluso a la misma forma de preparación que preferencia la plancha y los asados al carbón, todo elaborado al momento ante la vista del cliente, y si se quiere con la participación de este.
Kike–Kcho completa su exclusiva oferta gourmet con una bien surtida carta de platos a base de pescados y mariscos, y una prodigiosa bodega de vinos con amplias referencias, e incluso la posibilidad de una sobremesa entre habanos y espirituosos, todo en un entorno marino, apreciando el trasegar de los yates o simplemente desestrezándose en un entorno bucólico, caracterizado por los tonos azules y luminosos, donde merodean los peces bajo los pies de los comenzales.
Almuerzos y encuentros de negocios, cenas de gala, confecciones para bodas y cócteles o banquetes para eventos de hasta 300 participantes difícilmente encuentren un mejor lugar en todo el litoral cubano.