En el hotel cuatro estrellas H10 Habana Panorama, además de encontrar un servicio de habitaciones que complace y mima hasta al menos cariñoso, el huésped siempre tiene la libertad y la opción de elegir en qué destino gastronómico del mundo quiere cenar. 

Sí, porque en H10 Habana Panorama usted puede literalmente desayunar, almorzar y cenar en distintos lugares del mundo con solo desearlo. Incluso tiene la posibilidad de hacerlo dentro de la propia cocina. Y si le cuesta creerlo, acompáñenos en este recorrido por sus servicios gastronómicos.

  A la cabeza se encuentra Don Alfredo, un restaurante pensado especialmente para los amantes de la más universal de las cocinas, la italiana, esa que con la influencia de África, Asia y Grecia fue tomando forma hasta adquirir una esencia única, rica y diversa.

En ese sitio, el comensal tiene el placer de probar lo mejor de la cuna del Renacimiento rodeado de murales del artista plástico cubano Vicente Rodríguez Bonachea, que con tonalidades azules y verdes, todas puras, vigorosas y llameantes, recrea una selva fantástica habitada por animales mitológicos.

Don Alfredo es una suerte de espacio mágico para escapar de la agitada realidad, para conocer una cocina de infinidad de sabores y de muy buen hacer, que remite al cliente a la vida en familia, las tradiciones, la pasión y la historia de Italia, todas juntas, disueltas en cada plato.

Por otro lado, quienes estén tras la pista de la cocina de la famosa cuenca del Caribe, deberán probar las delicias del Caña Brava, otro de los restaurantes especializados del H10 Habana Panorama, donde confluye lo mejor y más colorido de los aromas y sabores tropicales.

Envuelto en un ambiente paisano, decorado con madera, se puede ir al encuentro de la culinaria del Caribe nacida de la fusión entre platos aborígenes, africanos, orientales, franceses, holandeses e ingleses, que sabe distinguirse dentro de la competitiva oferta mundial por los sabores fuertes y atrayentes de las carnes, pescados, frutas y vegetales.

En el Caña Brava los artistas de los fogones desafían cada día los sentidos para llevar a las mesas la auténtica cocina fusión caribeña, esa que mezcla los colores, texturas, volúmenes, ingredientes, preparaciones y presentaciones de cada país, sin renunciar al arraigo cultural.

Pero quizás la oferta gastronómica que más sorprenda a los huéspedes del H10 Habana Panorama sea la Cena del Chef, un novedoso servicio de cena dentro de la cocina central, exclusivo de H10 Hotels, donde el cliente es fiel testigo de la inocuidad y la correcta manipulación de los alimentos.

Dos veces al mes ocho comensales elegidos al azar son invitados al interior de la cocina para degustar un menú compuesto por varios platillos gourmet, preparados y servidos a la vista por el chef ejecutivo. 

Los huéspedes disfrutan de los alimentos, maridados con vinos de la surtida cava, que acentúa los olores y sabores de las preparaciones.

No concluiría este recorrido sin antes mencionar al restaurante El Viajero, especializado en buffets para desayunos y cenas, que cada lunes miércoles y viernes regala a sus visitantes noches temáticas dedicadas a la cocina mexicana, cubana y mediterránea. 

Es de elogiar, además, la calidad del Lobby Bar, abierto las 24 horas con una decoración modernista, el Piano-Bar Panorama Lounge, dotado con espectaculares vistas de la ciudad y el mar, el grill/snack bar El Golfo, y el Pool Bar, con servicio dentro de la propia piscina del hotel. 

Y para quienes estén solo de paso, ávidos de probar un bocadillo rápido y ligero, solo deben acercarse al Mike’s Coffee, una cafetería dotada de los tradicionales sándwich y refrescos, y la única en la ciudad que ofrece la refrescante bebida tropical conocida como smoothies, compuesta por yogurt, leche, sirope y la fruta de temporada, entre otros ingredientes. 

En el H10 Habana Panorama le rinde culto a la buena mesa, todo con el propósito de hacerle sentir al visitante como si nunca hubiese dejado su hogar.