Chef Chepy Doval

“MI TRABAJO ES UNA EXPRESIÓN DE AMOR HACIA QUIENES NOS AYUDAN Y HACIA QUIENES SERVIMOS. LO QUE MÁS ME APASIONA DE LA COCINA ES LA SATISFACCIÓN QUE MANIFIESTAN LOS COMENSALES CUANDO PREPARAMOS PLATOS DE SU AGRADO Y LOS LAZOS DE FIDELIDAD Y AMISTAD QUE SE GENERAN A PARTIR DE ESTA EXPERIENCIA

Chepy Doval

“Estudié administración de hoteles y restaurantes en Nueva Orleans, con una especialidad en Comfort Food. Sin embargo, dediqué gran parte de mi vida laboral a la parte hotelera en una empresa familiar y no fue hasta el 2003 cuando, cansado de los viajes, propuse a mis hermanos que abriéramos un restaurante. Lo llamamos Fontanella y lo mantuvimos por siete años, hasta que nuestro padre decidió construir en ese espacio el actual Hotel Ramada Plaza en San Francisco.
“Mi trabajo es una expresión de amor hacia quienes nos ayudan y hacia quienes servimos. Lo que más me apasiona de la cocina es la satisfacción que manifiestan los comensales cuando preparamos platos de su agrado y los lazos de fidelidad y amistad que se generan a partir de esta experiencia.
“Mi mayor sueño es influir positivamente en la vida de las personas, ofreciéndoles alternativas para comer de forma sabrosa y a la vez saludable.
“En cuanto a la cocina panameña diría que es rica y con un toque de creatividad atraería a muchos turistas. Esto se conseguiría mezclando conceptos extranjeros —como por ejemplo la lasaña y los ñoquis— con la gran diversidad de nuestros ingredientes frescos y de excelente calidad, como la yuca y los plátanos maduros. De ahí nacería una original y exquisita lasaña de yuca a la boloñesa o unos ñoquis de plátanos maduros al pesto. Me encantan los contrastes de sabores y me parece que el plátano maduro, muy panameño, aporta un toque espectacular a cualquier plato”.


Spaghettini L'Aragosta al Basílico

INGREDIENTES:
2 kg de langostas cocidas con punto de sal y un chorrito de aceite de oliva.
450 g de spaghettini cocido en agua con punto de sal, un chorrito de aceite de oliva y una hoja de laurel, de acuerdo con las instrucciones (cantidad de agua y tiempo de cocción) indicadas en el paquete.
450 g de tomates perita bien maduros, sin piel y sin pepitas.
100 g de jugo de tomate.
8 tomatitos cherry para decorar.
30 gde albahaca finamente picada.
100 g de cebolla picadita.
3 dientes de ajo picaditos.
50 g de aceite de oliva extra virgen.
50 g de vino blanco.
Perejil picadito para adornar.

PROCEDIMIENTO:
En una sartén calentar el aceite y saltear el ajo hasta dorar. Agregar las cebollas hasta que estén traslúcidas y añadir los tomates picados y el jugo. Salpimentar y dejar cocinar por 15 minutos. Adicionar 45 gramos de azúcar y mantener a fuego lento por 15 minutos más. Al final, agregar los tomates cherries (por unos segundos) para que tomen gusto con la salsa.
Con mucho cuidado, sin romper la concha, sacar la pulpa de la langosta y colocar en parrilla ligeramente aceitada. Agregar a la salsa, el vino blanco y dejar unos segundos hasta que se consuma. Retirar los trozos de langosta y reservar.
En una olla mezclar los spaghettini con la salsa. Colocar una porción en el plato buscando altura y espolvorear con el perejil. Poner la pulpa en la concha y coronar la pasta con la langosta en su concha. Terminar con los tomates cherries, un toque de aceite de oliva extra virgen, perejil picadito y una hoja de albahaca.

 

 

Chef Chepy Doval
“My work is an expression of the love for those who help us and who we serve. The satisfaction expressed by patrons when we prepare the dishes they like, and the fidelity bonds that grow with this experience, are the elements that fascinate me the most about cuisine.”