Además de ser una golosina exquisita, el chocolate tiene ciertas propiedades que lo convierten en un excelente producto de belleza y en una poderosa arma para luchar contra el estrés, la ansiedad o el mal humor.

Los productos de chocolate desde hace un tiempo han atraído la atención de investigadores y consumidores debido a su potencial nutricional, sus aportes a la salud, y la mística que existe alrededor de este “alimento de los dioses” como lo denominó Linneus, su descubridor. 

El chocolate es una suspensión de partículas sólidas de azúcar, cacao y leche, en los chocolates con leche, dispersas en un medio graso que es la manteca de cacao. 

Los principales tipos de chocolate son amargos, negros o fundentes, con leche y el llamado chocolate blanco, porque no contiene sólidos de cacao. Estos tipos de chocolates difieren en el contenido de sólidos de cacao, de sólidos y grasa de leche y de manteca de cacao. 

Independientemente del contenido de cada uno de estos ingredientes, el consumir chocolate representa un aporte positivo a la nutrición humana por su nivel en carbohidratos, grasa y proteína, que lo hace un alimento energético por excelencia y  contribuye, además, a otras funciones metabólicas. El chocolate es igualmente rico en minerales como el potasio, el magnesio y el cobre.

Además de ser una golosina exquisita, el chocolate tiene ciertas propiedades que lo convierten en un excelente producto de belleza y en una poderosa arma para luchar contra el estrés, la ansiedad o el mal humor, entre otras cosas. 

Tal es así, que la CHOCOLATERAPIA ha comenzado a revolucionar los centros de belleza y estética de todo el mundo, donde se recurre a mascarillas faciales y corporales de chocolate como un increíble método anticelulítico y antiestrés, rejuvenecedor y reafirmante.

La chocolaterapia es un tratamiento pensado para el disfrute personal. Sus efectos son a dos niveles: endorfínico y sensorial, y sobre todo en la piel por sus propiedades hidratantes y nutritivas. A largo plazo es un tratamiento drenante y anticelulítico. Es una técnica que reconforta el cuerpo, retrasa el envejecimiento de la piel, dejándola suave y tersa. 

Entre los beneficios de este tipo de tratamiento, se puede decir que: 

• Hidrata, nutre y tonifica el cuerpo. 

• Remineraliza el metabolismo enzimático gracias a sus oligoelementos. 

• Actúa sobre el sistema nervioso como antidepresivo y antiansiedad gracias a los polifenoles, la teobromina y al tanino.

• Estimula la euforia gracias a la feniletilamina. Mejora el humor, gracias a la producción de endorfinas, hormonas que provocan bienestar y felicidad 

• Remineraliza la epidermis gracias al calcio, al potasio y al magnesio.