BUGATTI, altas prestaciones, belleza, arte y calidad (II, final)
Esta es la historia del artista que se dedicó a fabricar automóviles. De la vida y obras de Ettore Bugatti, éxitos y fracasos, pasión y muerte, el legado de una de las joyas del automovilismo mundial. En la primera parte de nuestro artículo, nos referimos al joven Ettore y al maduro Bugatti, autor de los mejores automóviles de la década del 30 del siglo pasado, rivales comerciales de los Rolls Royce e Hispano Suiza. Esos fueron los mejores momentos de Ettore Bugatti. De ahora en adelante, lo acompañará la desgracia. En agosto de 1939 muere su hijo, Jean, en un accidente mientras probaba uno de los nuevos modelos de Bugatti. Abatido, este hombre no tiene tiempo de reponerse: comienza la II Guerra Mundial y Alemania retoma el territorio francés (Alsacia) que fue expropiado tras la derrota germana de la I Guerra Mundial. Tras la invasión de Francia por los alemanes, en 1940, la fábrica de automóviles Bugatti, que se encuentra en Molsheim (Alsacia), es inmediatamente confiscada por las nuevas autoridades, cesa toda producción y cierra. El maltrecho Ettore tiene que refugiarse en su Italia natal, aunque disfrutaba también de la ciudadanía francesa, que poco le sirve en ese país ocupado. En Italia no están los nazis, pero gobiernan los fascistas y a Bugatti no le queda más remedio que “reírle” las gracias.
LA MUERTE DE ETTORE BUGATTI Concluida la guerra, Bugatti emprende una dura lucha para recuperar su fábrica, pero no le será fácil porque sobre él pesan acusaciones de colaborar con el enemigo. Finalmente se dictamina entregar la fábrica de automóviles (julio de 1947) a los antiguos dueños, para los cuales había trabajado Bugatti en sus inicios en la industria automotriz. Desconsolado, sin dinero, en bancarrota, deprimido y enfermo, fallece un mes después de haber perdido toda esperanza en recuperar su fábrica, el 21 de agosto de 1947 (ocho años y once días después de la muerte de su hijo) La muerte de Ettore Bugatti liquidó cualquier posibilidad de volver a la época de oro de sus automóviles. Accionistas, constructores, ingenieros y banqueros se dieron a la tarea de apuntalar una de las más prestigiosas marcas de automóviles del mundo, pero infinidad de malas experiencias e intentos fallidos, dieron al traste con el dinero y los esfuerzos de los nuevos fabricantes. Finalmente la fábrica cerró. Solo quedaba la herencia de Ettore y sus magníficos autos, en pleno funcionamiento. En 1956 hubo un nuevo intento con el lanzamiento “a todo trapo” del modelo 251. Pero desafortunadamente este auto resultó un fiasco para quienes conocían la calidad del producto Bugatti y entonces, derrotado todo experimento sin lograr la fórmula mágica de diseño, potencia y calidad que manejaba Ettore, la fábrica quiebra y vuelve a cerrar ¿definitivamente?
EL REGRESO DE LOS AUTOS BUGATTI Pasados 35 años sin otra noticia de Bugatti que la eficacia a toda prueba de los buenos automóviles fabricados por Ettore unos 60 años atrás, en 1991 el italiano Romano Artoli compra el nombre “Bugatti” (lo único que queda entonces de la famosa marca) en un intento por retomar la fabricación de estos autos de leyenda e instala la nueva constructora en Módena (Italia). La fábrica de Módena debuta con el modelo EB110 e inmediatamente este auto bate el récord de velocidad para convertirse en el más rápido del momento. Aparentemente ha regresado Bugatti a su época dorada. Revive el entusiasmo por la legendaria marca. Pero esa alegría dura poco. Las cuentas vuelven a tener números rojos y la empresa se tambalea. ¿Qué ha pasado? El bajo presupuesto con que contaba Artoli para desarrollar su empeño, le impidió crecer y ampliar sus horizontes con vistas a ser competitivo en el mercado (tradicionalmente un punto fuerte de los Bugatti) y un tanto estancada, se va atrasando la producción hasta que, cuatro años después de inaugurada, la fábrica de Módena se ve obligada a cerrar y Bugatti queda interrupto otra vez. Al cabo de tres años (1998), el Grupo Volkswagen se interesa por la marca, negocia con Artoli y compra Bugatti. El Grupo alemán tiene la fortaleza financiera necesaria para reflotar Bugatti y siguiendo la misma línea del difunto Ettore, se dedica a crear súper deportivos. La joya más reciente de Bugatti (Volkswagen) es el modelo EB 16/4 Veyron, uno de los autos “de calle” más rápidos del mundo.
BUGATTI SE MANTIENE EN LA CÚPULA DEL AUTOMOVILISMO Con un auto como el Bugatti Veyron, la marca ítalo-germana permanece hoy entre las mejores del mundo. Las prestaciones del EB 16/4 son fenomenales: 16 cilindros en “W” le ofrecen más de 1000 CV para alcanzar la fantástica velocidad de 406 km/h. De esta manera, a 110 años de su nacimiento, los automóviles Bugatti siguen siendo parte de la historia del automovilismo y siempre son noticia. Como le sucedió al famoso actor Tom Cruise, quien llegó a la “premiere” de su película Misión Imposible 3, manejando un Bugatti Veyron. Su nerviosismo era tal (según la prensa especializada) que no podía abrir la puerta del copiloto. O la venta de la tapa del radiador de un Bugatti Royale por 238 000 euros. Fue una de las seis tapas creadas por el hermano de Ettore (Rembrandt Bugatti), escultor famoso. La tapa del radiador del Bugatti Royale tipo 41 Coupé Napoleón, tiene engarzado un pequeño elefante de plata y fue construida a mano por Rembrandt para realzar este fabuloso modelo. La marca Bugatti atesora solo unos 8000 autos en sus 110 años de existencia (poco más de 70 vehículos por año) ¡Qué clase de carros serán que le han dado fama mundial!