Son nuevos los faros delanteros y muy completos, luz diurna, antiniebla y función de alumbrado en curva. Además, estrena parrilla, defensas (delantera y trasera), barras portaequipajes de techo (plateada en la versión Highline y negra en las demás) y llantas de aleación. En cuanto a las motorizaciones será amplia la gama con ocho motores, de los cuales estarán listos para su estreno dos diesel y cuatro de gasolina. Los diesel disponibles tendrán un desplazamiento de 2.0 litros y dos niveles de potencia, de 110 y 140 CV. Los cuatro de gasolina desarrollan una fuerza que va desde 80 hasta los 160 CV. Mientras que los dos diesel restantes, que vendrán posteriormente, serán de 1.6 litros con potencias de 90 y 105 CV. Todos los diesel se presentarán con un nuevo sistema de alimentación, con inyección directa por conducto común y no los anteriores de bomba-inyección. Estas motorizaciones son mucho más eficientes, con una notable reducción del consumo de combustible. Para que se tenga una idea, el TDI de 140 CV y 2.0 litros de cubicaje tiene un consumo medio de 5.1 l/100 km, lo que representa unos 0.7 litros menos que la versión anterior. También bajan las emisiones de CO2, de 153 a 135 g/km. La tracción al tren delantero llega a través de una caja de cambios manual de seis velocidades. Pero todos, excluyendo los dos menos potentes, podrán conectarse a un cambio automático de doble embrague (DSG) con seis o siete velocidades según versión. Tres serán los niveles de equipamiento: Trendline, Comfortline y Highline. Podrá llevar nuevos elementos como un programador de velocidad activo (ACC), asistencia de parqueo (Park Assist) y una cámara para visión trasera que facilita las maniobras de estacionamiento, entre otros. Además, puede incluirse un navegador con disco duro y un equipo de sonido cargador de CD con pantalla táctil.