BMW R32
Tras la derrota de Alemania en la I Guerra Mundial (1914-1918), el país sufrió un grupo de sanciones, entre ellas: no fabricar material bélico. BMW, que fabricaba motores de aviones, no pudo continuar su producción. En 1923, se tomó una decisión legendaria: construir motocicletas. He aquí la historia de aquella primera BMW.
La compañía alemana BMW se introdujo en el sector de vehículos motorizados en 1923 con la moto que traemos hoy: la R32, que nació con el clásico motor tipo Bóxer de dos cilindros horizontales opuestos, máquina que aún perdura. De fina factura, BMW fijó un nuevo estándar de calidad en la fabricación de motocicletas. En la R32, construida hace 92 años, se notan atributos que hoy se mantienen. Veamos su historia.
El entonces director general de BMW, Franz-Josef Popp, y sus ingenieros, pensaron que la única manera de mantener viva y salvar la reputación de su marca de motores era con la fabricación de motocicletas. A Max Friz, destacado ingeniero de antes de la I Guerra Mundial, le dieron la tarea de hacer la primera moto BMW. Friz había comenzado en la empresa BMW en 1917, venía de Mercedes (aún no unificada con Benz) para laborar en la rama aeronáutica.
Lo primero que hizo fue remodelar el motor M 2 B 15 construido por su colega Martín Stolle. La fabricación de una motocicleta completamente nueva a partir de un motor Bóxer, fue un reto para Max Friz. En diciembre de 1922, Friz presentó su proyecto: el motor colocado a 90 grados con respecto a la dirección de movimiento (el cigüeñal iba en la misma dirección de la moto) y la caja de velocidades en el mismo sentido, junto al embrague, y un cardán a la rueda trasera. No había transmisión por cadenas entre motor y la caja de cambios ni tampoco a la rueda.
El cuadro de doble tubo de acero, arqueado, que corrían paralelos. El motor Bóxer en la parte inferior, lo cual bajaba el centro de gravedad y ayudaba en el manejo. Como era fabricante de motores de aviación, BMW utilizaba materiales de aleación ligera y así fue que por primera vez, se usaron en los pistones. Las varillas y los muelles de válvulas fueron sellados en la parte superior de los cilindros, lo que hizo un motor muy limpio y fácil de mantener. La moto estaba pintada de color negro, al horno, con líneas blancas. La calidad de construcción y su fiabilidad rápidamente le dieron fama.
El 28 de septiembre de 1923 se presentó la BMW R32 en el Show Alemán de Motores, organizado en Berlín. Tendría que competir con 1 340 marcas de motos del mercado en ese momento, pero se destacaba del resto: era un nuevo estándar de calidad, no común en las motocicletas de esa época. Se vendió a 2 200 marcos (bastante cara), sin embargo fue muy bien comercializada. Así empezó la leyenda de las motocicletas BMW, una de las más emblemáticas de la historia.