Durante la Semana Santa, muchas personas creyentes visitan el árbol santo o de granadillo (Buchenavia tetraphylla) en La Trinidad de Río de Jesús, a 40 kilómetros al sur de Río de Jesús, adonde llegan cientos de personas atraídas por la creencia de que un centenario árbol de granadillo tiene poderes curativos e incluso hasta milagrosos.

Aquí acuden quienes vienen en busca de las hermosas flores moradas, que usan para la curación de diversos males, atribuyéndole alivio a dolores estomacales, artritis, reumatismo, dolores de espalda, asma, entre otras enfermedades, preparando un té con las flores del árbol de granadillo, o en ungüentos.

Desde la noche del Jueves Santo hasta el amanecer del viernes, cuando la tradición señala que Jesús fue crucificado, muchas personas llegan a visitar el popularmente llamado «palo santo» cubierto de flores color púrpura, lo que coincide con los colores de las milagrosas imágenes del Cristo Negro de Portobelo y Jesús Nazareno de Atalaya.

Los feligreses encienden velas, ofrecen oraciones y piden favores por su salud al árbol, que florece apenas a la medianoche del Viernes Santo. Esta leyenda popular atrae a numerosas personas, que viajan desde tempranas horas de la mañana a observar la floración de esta planta, cuyas flores brotan desde las raíces hasta la última rama, muriendo al caer el día.

Muchos cubren sus alrededores de velas, flores, estampitas, milagritos y otras muestras de agradecimiento por los favores recibidos. Este fenómeno también se puede observar en el Jardín Botánico Summit, en la provincia de Panamá.

La Buchenavia tetraphylla, además de en Panamá, se da en algunas zonas del Caribe como Puerto Rico, Trinidad y Cuba, así como en otros lugares del istmo centroamericano, y hasta en Brasil.