Chef de la India en libro Guinness por 485 platos en un día.

Un chef hindú fue capaz de hacer 485 platos en el lapso de un día, mérito que le valió el mayor récord de cocina india a la barbacoa en el libro Guinness de records mundiales. “Desde mi niñez quería hacer varios platos y esa pasión me llevó a esta proeza”, declaró Jacob, un cocinero de 34 años, premiado anteriormente con una medalla de oro en tecnologías gastronómicas. La comida preparada por Jacob fue distribuida entre varios orfanatos y residencias de la tercera edad.

El clavo es la mejor especia para conservar los alimentos.

El clavo (syzygium aromaticum), especia de origen asiático incluida en la Dieta Mediterránea, es la mejor variedad antioxidante y para la conservación de alimentos, por su alto contenido en compuestos fenólicos. Así se desprende de un trabajo realizado por investigadores de la Universidad Miguel Hernández (UMH), de Elche, España, quienes aseguran que “de los cinco métodos antioxidantes probados, el clavo presenta la capacidad más alta de donar hidrógeno, una buena reducción de la peroxidación lipídica y el mayor poder reductor del hierro”. El equipo también valoró el efecto antioxidante de los aceites esenciales de otras especias de la Dieta Mediterránea como el orégano (origanum vulgare), el tomillo (thymus vulgaris), el romero, (rosmarinus funcionarios cinalis) y la salvia (salvia funcionarios cinalis). El objetivo del estudio es incorporar a los alimentos -sobre todo a los productos cárnicos- estas especias como antioxidantes naturales.

Mantequilla. ¿más buena que el aceite de oliva?

La mantequilla contribuye mucho menos a la elevación de grasas en la sangre después de una comida en comparación con el aceite de oliva, según un estudio realziado en la Universidad de Lund, en Suecia. La principal explicación para el aumento relativamente bajo de los niveles de grasa en la sangre con la mantequilla es que alrededor del 20 por ciento de esta grasa se convierte en corto y mediano plazo en ácidos grasos, los cuales se utilizan directamente como energía por el organismo y por tanto nunca llegan a afectar el nivel de grasa en sangre de forma importante. Otra explicación es que las células intestinales prefieren almacenar la grasa de mantequilla en lugar de largas cadenas de ácidos grasos de los aceites vegetales. Los niveles altos de grasa en la sangre suelen aumentar los valores de colesterol, lo que a su vez eleva el riesgo de ateroesclerosis y ataques cardíacos.