El turismo naturalista o ecoturismo, en todas sus formas, constituye la oferta turística de mayor crecimiento mundial, a la vez que es el mejor modelo de desarrollo sostenible del ramo, porque promueve la conservación y protección de los recursos naturales, de las manifestaciones culturales locales, además de integrar a las poblaciones de la zona y de contribuir a la formación de una conciencia sobre la protección del entorno para así mejorar la calidad de vida del lugar.

Generalizada su denominación como Ecoturismo, este producto turístico diferenciado ofrece una alta calidad en el servicio y el privilegio de vivir una experiencia única e inolvidable que, por sus particularidades, puede permitirse un precio más elevado y por lo tanto, mayor eficiencia y rentabilidad.

La belleza de los lugares y el capital natural requieren de poca inversión, aunque se necesita de un control permanente para evitar el impacto negativo que la actividad puede ejercer sobre el entorno.

A sus ya tradicionales ofertas de turismo de sol y playa, el Caribe añade bellezas naturales y biodiversidad de flora y fauna únicas. La existencia de playas de finísima arena, aguas transparentes, fondos marinos de inigualable belleza y la presencia de un brillante sol durante todo el año son atributos típicos de la región, cuyo descubrimiento se convierte -para los visitantes- en un acontecimiento inolvidable.

Un paraíso de endemismo, bellezas naturales y biodiversidad de flora y fauna enriquece sus atracciones. Así los que prefieren escalar montañas, observar aves, contemplar un paisaje, compartir con agricultores o realizar excursiones en solitario, tienen aquí una gran fuente de oportunidades para ello.

Destinos en Cuba Especialistas vaticinan notables incrementos de visitantes a Cuba en la modalidad de ecoturismo, debido al potencial de esta isla por su endemismo, abundancia de flora y fauna y el interés de las autoridades en conservar el entorno.

Hay tres divisiones perfectamente distinguibles dentro del archipiélago cubano: son las regiones de Occidente, del Centro y del Oriente. En Pinar del Río, la más occidental de las provincias cubanas, se localizan los Parques Nacionales Valle de Viñales, Patrimonio Cultural de la Humanidad, y Guanahacabibes, Reserva de la Biosfera, al igual que la Sierra del Rosario; Soroa y Las Terrazas. También al oeste, en Matanzas, se registran dos puntos de indudable valor: La Ciénaga de Zapata, Patrimonio Cultural de la Humanidad, y sitio Ramsar, y Varahicacos, Reserva Ecológica, situado en el reconocido polo turístico de Varadero.

En el centro de Cuba son puntos de interés para los ecoturistas los paisajes naturales protegidos de Topes de Collantes y Hanabanilla, y la región especial de desarrollo sustentable de las montañas de Guamuhaya, que se extienden por las provincias de Cienfuegos, Villa Clara y Sancti Spíritus. En el oriente cubano se localizan los Parques Nacionales Desembarco del Granma, Sitio Natural Patrimonio de la Humanidad, y el Sierra Maestra, región especial de desarrollo sostenible. El primero, en la provincia de Granma, mientras que el otro lo comparten ésta y Santiago de Cuba.

La provincia santiaguera posee el Parque Nacional Turquino y el paisaje natural protegido de la Gran Piedra, al tiempo que en Guantánamo radican el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, sitio natural Patrimonio de la Humanidad y las reservas ecológicas de Quibiján, Duaba y Yunque de Baracoa.