Nicaragua. Un destino con magia
Promotora incansable de América Latina como destino turístico internacional, la empresaria y periodista nos habla de sus esfuerzos y sueños por ver a una región que se adentra exitosamente en una nueva forma de actuar y trabajar en una de sus áreas económicas con más potencialidades y futuro.
En este, nuestro segundo encuentro, María Victoria nos habla con un especial cariño de Nicaragua. «Su inigualable expresión cultural y el calor humano de su gente armonizan con sus paisajes pincelados de agua dulce y su cadena volcánica, por lo que ha merecido ser llamada Tierra de lagos y volcanes», comenta. «Estamos agradecidos al Ministerio de Turismo de Nicaragua-INTUR, por compartir su tiempo y confianza en la estrategia de dar a conocer al mundo ese maravilloso país de gente extraordinaria y de recursos verdaderamente inigualables. Tierra con raíces indígenas, de variada riqueza cultural y multiétnica que ofrece al visitante muchos atractivos por su originalidad, el legado patrimonial que atesora, su historia, playas y enigmáticas bellezas naturales». Mar dulce El espléndido lago Cocibolca, conocido también como Lago de Nicaragua o Mar Dulce, tiene una superficie de 8 264 kilómetros cuadrados, es el segundo más grande del continente americano y en él se encuentra la Isla de Ometepe –de 276 kilómetros cuadrados–, que es la más grande del mundo en una cuenca de agua dulce y que exhibe, entre otras particularidades, dos volcanes y las pintorescas ciudades de Altagracia y Moyogalpa. Solentiname, con su archipiélago y su famosa escuela de pintura primitivista, la ciudad de Granada y las hermosas isletas, emergidas tras la erupción del volcán Mombacho y donde es posible practicar una diversidad de deportes acuáticos, son otros de los clásicos atractivos de Nicaragua. No menos bella y con un notable halo de misterio es la Isla Zapatera, reserva natural y antiguo centro sagrado indígena, hoy de gran interés arqueológico. Entre el lago y la ciudad Granada –verdadera joya colonial, como también León– el volcán Mombacho ofrece a los visitantes numerosas opciones como el canopy, recorridos por fincas de café, observación de flora y fauna y el famoso plan de las flores en el cráter del volcán. Cordillera volcánica, naturaleza viva Entre los 14 volcanes de Nicaragua, uno de los más famosos es el Cerro Negro, donde se practica el sand boarding. La Ruta del Agua, por su parte, constituye una de las opciones inmejorables para disfrutar de la exuberante naturaleza local. Tiene 238 kilómetros de longitud y en las proximidades de su delta se encuentra la ciudad de Greytown, donde llegaban los barcos provenientes de Nueva York para hacer las transferencias de oro a través del río y del lago de Nicaragua hasta el puerto de San Juan del Sur, en el Océano Pacífico y proseguir hasta la ciudad de San Francisco, California. Este es el camino ideal para llegar al Castillo de la Inmaculada Concepción de María, el único de esa escala en Centroamérica. El Gueguense o Macho Ratón Declarado Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO, es una obra literaria que fue acunada por la ciudad de Diriamba, en el departamento de Carazo, de autor anónimo. Tiene más de trescientos años de existencia y representa el contexto del mestizaje, que resultó de las mezclas culturales indígena y española. Su personaje principal es el Huehue, que significa viejo pícaro, burlesco y astuto. Tiene 314 parlamentos y se manifiesta al son del tambor, el violín y la guitarra. Esta magnífica obra está conformada por 14 personajes. Nicaragua se muestra como una tentación, llena de atractivos naturales, de playas, lagos y volcanes; de riqueza cultural y calor humano. Se halla en el corazón de Centroamérica, una posición privilegiada en su carácter abierto. Los viajeros en busca de nuevos paisajes encontrarán magníficas playas aún sin contaminar, naturaleza vibrante, de una belleza enigmática y poco conocida en Europa, y una historia y cultura de largo recorrido, presente en las ciudades coloniales y en sus raíces indígenas. En ello es enfática María Victoria, quien declara creer en un mejor futuro para América Latina y confiar en un porvenir más próspero para sus países con el apoyo y participación del turismo, «que no es sólo una industria, sino también un estilo de vida». Nos despide con amabilidad, preparando viaje a España y visitas a Bolivia, Cuba, República Dominicana y Costa Rica. Nos convence de su espíritu inquebrantable, de viajera incansable y de empresaria ejemplar.