CAMAGÜEY
TRINIDAD

SIETE DE LAS DIEZ PRIMERAS VILLAS FUNDADAS EN AMÉRICA POR LA CORONA ESPAÑOLA SE ENCUENTRAN EN CUBA Y CONSTITUYEN HOY, A LA VUELTA DE CINCO SIGLOS, ATRACTIVOS DESTINOS TURÍSTICOS, DE INTERÉS HISTÓRICO Y CULTURAL

CAMAGÜEY

Aunque los españoles la bautizaron como Santa María del Puerto del Príncipe, la capital de la mayor de las provincias cubanas terminó por adoptar el nombre aborigen de Camagüey, después de varias mudanzas desde el asentamiento original en la costa de la bahía de Nuevitas hacia un territorio interior, más seguro y con provisiones de agua.
La abundancia del barro apropiado para fabricar los ladrillos con los que se levantaron las primeras viviendas, también permitió moldear y hornear los tinajones, especie de tinaja árabe de gran tamaño, que con el tiempo se convirtió en emblema de esta ciudad, situada a 550 km al este de La Habana.
El centro histórico, declarado por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad, posee un trazado totalmente asimétrico, que semeja en algunos lugares una tela de araña. Es el más extenso de Cuba y uno de los que mejor conserva su ambientación y arquitectura colonial.

TRINIDAD

Situada en el centro-sur de Cuba, en la provincia de Sancti Spíritus, con la siempre verde Sierra del Escambray a sus espaldas y de cara al Mar Caribe, situado a sus pies, la Villa de la Santísima Trinidad semeja un escenario diseñado en todos sus detalles para filmar la época de oro del dominio colonial español.
Uno queda encantado cuando la carretera desemboca, de pronto, ante esa colorida imagen de calles empedradas, majestuosas residencias adornadas por puertas y ventanas de maderas preciosas, protegidas por el caprichoso entramado de rejas de hierro, que bordean una plazoleta, con árboles de sombra y jardines florales pulcramente conservados.
Junto con el cercano Valle de los Ingenios, Trinidad fue inscrita en 1988 por la Unesco en su Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad. Es una de las ciudades coloniales mejor conservadas de América.