Los Huicholes, uno de los grupos étnicos más antiguos de México vivían donde ahora está Puerto Vallarta. La conquista de los españoles se llevó a cabo en 1525, por el capitán Don Francisco Cortés de San Buenaventura, pariente de Hernán Cortes. Cuando los españoles llegaron, encontraron un grupo de indios con banderines hechos de plumas. Los españoles también portaban banderas, con las insignias Españolas y la imagen de la Virgen María, pero el reflejo del sol en las armaduras de metal asusto a los indios, que corrieron olvidando los banderines. A partir de ese momento, el área fue nombrada Bahía de Banderas. Durante el siglo XVI los soldados españoles llegaron a sus playas como refugio seguro para las naves que volvían de Filipinas en caso de ataques piratas. Fue en el siglo XVIII, cuando se la comenzó a conocer como la Bahía de las jorobadas por las ballenas jorobadas que se veían. En el siglo XIX, lo que hoy es Puerto Vallarta se uso para la carga y descarga de suministros de las compañías mineras que trabajaron las minas en Cuale y San Sebastián. En ese momento era conocido como Las Peñas. En 1851, Don Guadalupe Sánchez Torres, empezó a hacer entregas regulares de sal a San Blas para refinar la plata de las minas. A fines de 1851, Don Guadalupe decidió traer a su familia a Las Peñas de Santa María de Guadalupe. En 1880, Las Peñas tenía una población de 1,500 habitantes. En 1918 se le concedió a Las Peñas el título de municipalidad, así como su nuevo nombre Puerto Vallarta, en memoria del gobernador de Jalisco, don Ignacio L. Vallarta. En 1954, Mexicana de Aviación inauguró su vuelo Guadalajara-Puerto Vallarta, encontrando un destino para competir con Acapulco. Entre otros llegó Guillermo Wulff, fue él quien introdujo la cúpula como elemento arquitectónico en varias casas y convenció a John Houston para filmar allí en el año 1963. En 1968, ascendió a la categoría de ciudad gracias a los esfuerzos de Francisco Medina Ascencio, gobernador de Jalisco de 1965 a 1971, quien fue capaz de promover el cambio y el desarrollo. Riviera Nayarit por su parte nace hace cinco años como un corredor de playa, de 160 kilómetros de largo, que comienza en Nueva Vallarta, termina en el puerto de San Blas, y se integra a la Escalera Náutica del Mar de Cortés. Su distintivo es la imagen de lujo y naturaleza, y una variedad inmensa de opciones en cuanto actividades. Ambos destinos, juntos están escribiendo ahora su propia y nueva historia.